viernes, 13 de junio de 2014

DECIMO PRIMER MUNDIAL, ARGENTINA 1978

DECIMO PRIMER MUNDIAL, ARGENTINA 1978
EL MUNDIAL DE LAS INTERROGANTES

Por Carlos F.Ramírez

¿Se hará o no se hará?  Esa frase sonó en casi todo el mundo desde que una Junta Militar gobernó Argentina y causó enojo por sus tácticas para deshacerse de sus enemigos políticos.  La Junta Militar, nada popular se esforzó para garantizar un mundial seguro; pero organismos internacionales atacaron fuertemente las supuestas acciones militares contra quienes se oponían al gobierno.  Además, el nivel de calidad del fútbol mundial estaba en descenso, una especie de prólogo a la próxima evolución hacia un abierto e incontrolable profesionalismo, en la mayoría de las ligas de todo el mundo.

El número de participantes 106, sobrepasó por primera vez rebasó la centena, en parte por la apertura de Asia y África al evento y por la creciente popularidad del fútbol en el mundo.  De los 32 europeos, calificaron Polonia y Portugal; Italia e Inglaterra; Austria y Alemania Oriental; Holanda y Bélgica; Francia y Bulgaria; Suecia y Noruega; Escocia y Checoslovaquia– que regresó por vez primera desde México 1970.  Brasil mantuvo la supremacía de haber participado México se convirtió junto con Brasil, la primera nación de calificar para todos los mundiales de la postguerra (1950-78).

Pero pesó sobre el evento la nube política, siempre presente en los casos de gobiernos militares o totalitarios, y no faltó quien recordara el de Italia 1934.  En realidad, el Mundial llevó a la final a las dos selecciones que habían hecho mérito suficiente: Holanda y Argentina.  Esta última, dirigida por Menotti y favorecida por ser local, jugó buen fútbol en general; pero la decisión de seleccionar a los finalistas de nuevo con dos grupos de cuatro equipos cada uno en la segunda ronda, no ayudó a clarear el ambiente. 

            Los grupos  de la primera ronda terminaron como sigue:

Grupo Uno, jugó en Buenos Aires y Mar del Plata ganaron (1o. y 2o.), por Italia y
Argentina, fuera Francia y Hungría.  Buen fútbol, altamente defensivo, dedicados los equipos a no arriesgar.  Justo el resultado.

En el 2, Polonia sorprendió ganando invicto con cinco puntos, 2o. fue Alemania; y fuera quedaron Túnez y México.  Por cierto el equipo mexicano tuvo una de sus más pobres actuaciones en un Mundial por errores en seleccionar y preparar los jugadores menos indicados,(Entre otras cosas, se les llevó a una gira absurda al final de las ligas europeas; y en vísperas de debutar en el Mundial se les hizo jugar contra un equipo de jóvenes reservistas en Rosario, que lógicamente quisieron brillar derrotando a un finalista del Mundial, y el juego terminó en  bronca sin consecuencias).  En su debut después ir ganando 1-0 a Túnez, aceptaron tres goles y acabaron perdiendo; luego los goleó Alemania Occidental 6-0; y finalmente Polonia les ganó 3-1.  Ha sido uno de los fracasos mayores del fútbol mexicano en un Mundial, porque las expectativas eran positivas...
El Grupo 3 vio a un Brasil en renovación después de la desilusión de cuatro años antes en Alemania.  No se desempeñaron convincentemente, pese a la mezcla de experimentados jugadores como Leao y  Rivelino, y  un plantel de jóvenes como Zico, Cerezo, Amaral y Reinaldo; sin embargo acabaron invictos, empatando contra Suecia y España, y ganaron la clasificación a la ronda final, derrotando a Austria, que pese a ello acabó primero .
Y en el Grupo 4, lo ganó y sorprendió Perú (luego sorprendería por otras razones)  Jugadores de primer nivel, como el arquero Quiroga, el defensa Chumpitaz y los atacantes Muñante y Oblitas, le dieron triunfos holgados sobre Escocia e Irán, y un empate 0-0 contra el poderoso equipo de  Holanda, al que mandarían al segundo lugar.  Poco después, Perú dio otro tipo de “sorpresa”…

Se repitió otra vez, el sistema de FIFA  de ronda final, mezclando primeros y segundos lugares de la ronda previa.  Así en el Grupo A, Alemania Occidental e Italia no se hicieron daño empatando 0-0; Holanda aún sin Johan Cruyff, reafirmó su derecho al título, goleando 5-1 a Austria, empatando 2-2 contra el duro equipo de Alemania Occidental y ganando 2-1 a Italia, para acabar de líder del grupo, y por consecuencia finalista; en los otros partidos, evitaron hacerse  daño entre ellos, sin inquietar mucho a los holandeses, dignos finalistas.  
       
 El Grupo B tuvo un incidente que podría definirse como “no hagas cosas buenas que parezcan malas”. (¿O será al revés?)  Hubo un  misterio en la clasificación argentina para la final, que nunca se aclaró convincentemente, y uno duda de lo que ocurrió, es imposible pensar de otra forma.  (Influyó que entonces la victoria total del equipo local coincide con medios viciados por un gobierno calificado como totalitario).  No faltó que muchos recordaron lo ocurrido en el Mundial de 1934, cuando el poderoso Duce Mussolini puso a pensar (y temblar) a muchos con la hasta entonces no aclarada si fue legal o no, la misteriosa eliminación de España por Italia, en cuartos de final de aquel Mundial, limpiando el camino para ganar el título para los italianos.

Resulta que Brasil ganó 3-0 a Perú allá en la frontera con Chile (Mendoza); luego lo hicieron bajar hasta Rosario para empatar sin goles contra Argentina; y vuelta a  Mendoza, donde ganó 3-1 a Polonia, y estaba cerca de ser finalista. 

Por su parte Polonia había empatado 0-0 con Argentina en Rosario; y luego derrotó a Perú por estrecho 1-0 en Mendoza.  Todo dependía ahora del juego de peruanos y argentinos en Rosario; para desbancar a Brasil como primero del grupo y ser finalista,  contaba el promedio de goleo; para superar a Brasil, Argentina tenía que ganarle al hasta entonces duro equipo peruano,  por cuando menos  cuatro goles de diferencia si quería superar el promedio de goles de los brasileños.

“Nadie sabe, nadie supo” pese a investigaciones llevadas a cabo por la Federación Peruana después del mundial.  Ocurrió que un equipo como Perú, con una defensa vigorosa (Quiroga, Chumpitaz, Duarte, Rojas), que solo había aceptado previamente 6 goles en cinco partidos, aceptó precisamente 6 más,  en un solo juego decisivo.  Y los argentinos que solo habían anotado 6 en sus cinco  juegos anteriores, anotaron otros seis…en un solo partido decisivo.
Nada se probó, todo han sido especulaciones.  Toca al lector tomar su propia decisión…



El juego de la duda: 6-0 de Argentina a Perú en 1978


ITALIA: EL MISTERIO DE ROMA. EL MUNDIAL DE 1934

ITALIA: EL MISTERIO DE ROMA. EL MUNDIAL DE 1934

Por Carlos Calderón Cardoso
                                                                                                        
Ante el fracaso en Montevideo, la Liga Mayor de fútbol decidió nombrar con varios meses de anticipación al entrenador que se haría cargo de la Selección Mexicana que buscaría un lugar en el Mundial de Roma en 1934. Para tal efecto, fue elegido Aurelio Pérez Meléndez, ex portero que brillara años atrás con el Tigres, sin embargo, Pérez Meléndez convocó a casi puros jugadores extranjeros alegando que eran los mejores, la prensa lo atacó y renunció. Su lugar lo ocupó Rafael Garza Gutiérrez "Record", que hasta ese momento fungia como asistente de la selección.

"Record" armó dos conjuntos uno llamado los rojos, que eran los titulares y uno denominado los blancos. Realizó partidos entre ellos y diversos cuadros locales y por fin tuvo la selección que participaría en contra de Cuba por el lugar centroamericano. A la Isla se le ganaron facilmente los tres partidos disputados con marcadores de 3-2, 5-0 y 4-1, además, por primera vez un estadio en México se llenó al máximo para ver a la Selección Nacional. El Parque del Necaxa se vio abarrotado con 22,000 aficionados muchos de ellos con matracas y sombreros de palma.

El siguiente partido eliminatorio, sería en contra de los Estados Unidos. La Federación Mexicana, en un hecho sin precedentes, aceptó que este encuentro se desarrollara en Roma y no en México o en el vecino país del norte como debía de ser. El equipo que perdiera, quedaría eliminado en la misma Italia, sin haber jugado el Mundial. Cabe decir que los dirigentes estaban tan confiados del triunfo, que adquirieron los boletos en barco para un mes después del arribo, esperando que México jugara la mismisima final.

El grupo seleccionado por "Récord" para el viaje fue el siguiente: Porteros: Alfonso Riestra y Rafael Navarro; defensas: Antonio Azpiri, Lorenzo Camarena, Manuel Rosas y Alfredo Garzón; medios: Guillermo Ortega, Ignacio "Calavera" Avila, Felipe "Diente" Rosas, Carlos Laviada, Marcial Ortiz y José "El Pelón" Rosas; delanteros: Vicente García, Manuel Alonso Pría, Dionisio "Nicho" Mejía, Juan "Trompito" Carreño, José Ruvalcaba, Fernando Marcos, Félix Gómez, Jorge Sota, Luis "Pirata" Fuente y Pedro González. Estados Unidos llevaba un cuadro compuesto por "extranjeros", es decir refugiados europeos y latinos que no tenían nada de norteamericanos.

El viaje en el vapor Orinoco, fue toda una experiencia para los mexicanos, ya que contaba con un espectáculo cubano y los nuestros se dedicaron más al ligue que a entrenar. Cuando arribaron a tierras europeas, casi todos los jugadores tenían algunos kilos extras, como Carreño, con seis kilos de más.

El partido se desarrolló el día 24 de mayo en el Estadio del Partido Fascista con la presencia de la princesa Mafalda y Benito Musolini. El árbito fue el egipcio Youssof Mohamed.
El encuentro fue desastrozo para México, el marcador refleja claramente lo que ocurrió en la cancha, un 4-2 en favor de los Estados Unidos nos indica que algo estuvo mal planteado por el entrenador, ya que nuestra selección tenía mucho más equipo. Lo que ha dado en llamarse "El Misterio de Roma" ocurrió cuando "Récord" decidió poner en la portería a Navarro en lugar de Riestra, que atravesaba por su mejor momento futbolístico. La medida fue criticada por los mismos jugadores, ya que Navarro tenía mucho tiempo sin jugar, debido a una fuerte lesión y se sabía que el único motivo de su selección era por la amistad que le profesaba "Récord".

Todavía antes del partido, un grupo de jugadores fue a hablar con Navarrito para conminarlo a que desistiera de jugar. Esto puso aún más nervioso al "portero de Goma" que habló con el entrenador pero este le dijo que su decisión estaba tomada. Dentro de la cancha, se notó claramente que los jugadores estaban molestos y poco apoyaron a Navarro, quien brindó una mala actuación.

La prensa mexicana llenó páginas enteras tratando de descubrir el misterio de Roma y el porqué no había actuado Riestra, lo cierto es que cuando los seleccionados partieron rumbo a la aventura, fueron despedidos por cientos de aficionados y gente de fútbol, escucharon mariachis, el himno nacional y las golondrinas. Cuando llegaron de su azarosa aventura, eran pocos los aficionados, algunos familiares y solo un directivo de la Liga Mayor. La gente se había olvidado casi por completo de ellos. Se sentían tristes, solos. Habían comprendido lo amarga que es la derrota...





viernes, 6 de junio de 2014


LA HISTORICA FINAL DE BERNA EN EL MUNDIAL DE SUIZA-54

 

Por Carlos F.Ramírez

 

Histórica sí, para muchos la más dramática en la historia de los Mundiales.  Un equipo considerado el mejor de Europa durante años, contra una selección representando a un país que buscaba su renacimiento en muchos sentidos.

El árbitro inglés Ling de actuación excelente, a tono con un juego que ha pasado a la historia.  Tal vez no fue un derroche de gran fútbol, pero si una exhibición emotiva de lucha limpia y emociones continuas. 

 

Pese a estar lesionado Puskas jugó el partido y los alemanes confiaron en un ambiente poblado de apoyo por una enorme cantidad de fanáticos alemanes que habían cruzado la frontera para darle ánimos a su equipo.  Ante la sorpresa general, en solo 8 minutos de juego, los húngaros ganaban 2-0 con goles de Puskas y Czibor.

 

Primero un tiro de Kocsis que iba al arquero, fue desviado por Puskas; y casi ensegruida Czibor aprovechó un error de la desconcertada defensa germana, y le ganó la salida al arquero Turek.  Pero los alemanes no se rindieron, comenzaron a reorganizarse y casi enseguida, en forma oportuna, Rahn se lanzó al área alemana, el arquero titubeó y Morlock se extendió todo lo que pudo para impulsar la pelota al fondo del arco alemán ¡2-1! en solo 13 minutos.

 

Pero pasado apenas el cuarto de hora,   Y de pronto pasado el cuarto de hora Fritz Walter, pateó con efecto increíble un tiro de esquina, que ante el estupor de los  defensores húngaros fue desviado por Rahn hasta el fondo de la red húngara.

 ¡En solo 16 minutos, 2-2 y cuatro goles anotados en una final mundialista!

 

Todos habían pensado  que el partido se resolvería a favor del que  sin duda había demostrado ser el mejor del torneo.  En efecto Hungría volvió a tomar la manija del partido, pero gradualmente fue evidente que Puskas pese a su entrega total, sufría las consecuencias de una lesión no totalmente curada. 

Hungría se lanzó a fondo, Hidegkuti estrelló un balón en el poste alemán, dos tiros de  Puskas fueron desviados por Turek.  Toth estrelló un tiro en el larguero…así llegaron a los 85 minutos de juego, cuando Omar Walter se coló, descolocó a la defensa magiar y entregó el pase a Rahn quien lanzó un bombazo que entró a la red húngara.  Faltaban cinco minutos de juego…

 

Puskas sufriendo de la lesión y todo se coló, combinó con Toth, y su tiro entró a la red alemana, pero el árbitro inglés Ling lo anuló por un dudoso fuera de lugar..

Todavía unas gran atajada de Turek a un tiro elevado de Czibor salvo a los alemanes…hasta que el silbatazo final del árbitro, decidió una inesperada pero merecida victoria para el equipo alemán…

 
Alemania campeona en 1954

 

jueves, 5 de junio de 2014


Y EN LA ETAPA FINAL DEL MUNDIAL 1954, POLITICA CONTRA DEPORTE…

 

Por Carlos F.Ramírez

 
Siempre es difícil justificar lo que llaman “sorpresas en un Mundial”.  El fútbol depende del esfuerzo humano de jugadores, y ese esfuerzo no es tanto físico, sino mental.  Hungría era el favorito de todos para ganar en 1954.  Su trayectoria y sus jugadores parecían garantizarlo. Pero…hubo un factor que pocos han tomado en cuenta y que muchas décadas después me lo ratificó Ferenc Puskas el alma en el ataque de los magiares.

 
Hungría estuvo años sometido a la dominación soviética.  Sus futbolistas  eran atletas de estado,  imbatibles desde años antes de su aparición en el Mundial de 1954.  Eso significaba mucha presión para ganar.   En Hungría, un país con un pasado de patriotismo y cariño a sus raíces,  imponían la importancia de no ser derrotados, menos que todos por Alemania.

En cuartos de final, Austria eliminó a Suiza en un candente partido que termino 7-5 y donde los jugadores terminaron agotadísimos. Uruguay confirmó  su casta derrotando 4-2 a Inglaterra en Basilea; los alemanes occidentales 2-0 a Yugoslavia  en Ginebra; y el juego de Berna entre húngaros y brasileños pasó a la historia.

Y es que la mezcla del deporte con la política,  el orgullo de ganar una Copa Mundial como fuera, influye siempre en el desempeño de los jugadores.

 Conocimos a Puskas en Londres, en 1961.  Acababa de retirarse luego de cumplir brillante carrera con el Real Madrid.  Recordó lo ocurrido en Suiza y leo sus declaraciones:  “En semifinales  contra Brasil en Berna, el partido fue tremendo;  ellos comenzaron a golpear desde el cuarto de hora, íbamos arriba  2-0, y quisieron desorganizarnos, tanto que cometimos una falta  en el área y  anotaron el penalty;    vivíamos la presión enorme de tener que ganar; el ambiente era antideportiva, poco después  golpearon durísimo a Toth dentro del área, quien siguió jugando arrastrando una pierna; Lantos metió el penal y nos puso 3-1.  Pero Julinho anotó un gran gol y se acercaron 2-3. El ambiente era caliente,  Bozsik golpeó feamente a Santos, quien respondió y ambos fueron expulsados; Didí estrelló una pelota en el larguero y quien sabe por qué Djalma Santos persiguió a Czibor (por toda la cancha). En el último minuto Kocsis desvió un tiro de Czibor y anotó el cuarto gol.  4-2.  Después  nuestro medio campista Lorant recibió una patada y terminó cojeando.  A mí, me habían golpeado tanto que no podía caminar, cuando reclamé a Pinheiro me atacó y yo me defendí a golpes.  Ya terminado el juego,  los brasileños invadieron nuestros vestuarios y atacaron a botellazo limpio, noqueando a Toth.  Fue un final penoso, pero provocado porque no supieron  perder.”

Tres días después, semifinales en Lausana, fue distinto ante Uruguay.  Partido   limpio, de calidad, y aunque  Hungría alineó suplentes, confirmaron  su gran forma y derrotaron  4-2 en tiempos extras a un excelente equipo uruguayo guiado por el gran veterano Andrade; habían terminado  2-2 gracias a que Hohberg empató con un excelente gol  faltando un cuarto de hora; en tiempos suplementarios, el mismo Hohberg estrelló un remate en un poste; pero en la agonía del juego, Kocsis anotó dos veces con cabezazos impresionantes y los magiares ganaron 4-2.

Fue un gran partido, para muchos  el mejor del Mundial,  excelente exhibición de los húngaros, pese a la ausencia de Puskas, que seguía sufriendo el efecto del taponazo del alemán Liebrich. Pero lesionado o no, pidió ser alineado para la final, que se jugaría contra Alemania que había goleado 6-1 a Austria en la otra semifinal.

 

Hungría en 1954

COPA DEL MUNDO 1954, SUIZA EN UN AÑO DE DRAMAS MUNDIALES EL MUNDIAL TUVO EL MEJOR

Por Carlos F. Ramírez

 

En contraste con una época que se caracterizó por dramas históricos – la primera bomba de hidrógeno explotó en el Pacífico; ocho años de Guerra en Asia terminaron con el armisticio del Paralelo 17 y se crearon dos naciones en Corea; el presidente Arbenz de Guatemala fue derrocado por el ejército comandado por un general, Castillo Armas.  Y el Mundial se celebró en el país de la paz eternal, Suiza.

 

38 de las 44 naciones inscritas participaron en la ronda eliminatoria previa.  Fue un  Mundial compacto, “estilo Suiza”.  Se pensó  que en el país donde FIFA tenía su cuartel general no habría favoritismos, pero  la organización dejó mucho que desear.  Así, aunque se eliminó el “torneíto” de la ronda final de 1950,  para la primera ronda se decidió injustamente,  que los dos equipos “superiores” en cada grupo de cuatro, no jugarían entre sí; y esos dos mejores (?) jugarían solo contra los otros dos “peores”.  Este absurdo e injusto sistema, de juzgar previamente desde partidos  previos al mundial, quienes eran “los dos mejores” de cada grupos fué criticado universalmente, pero no faltó quien en tono de broma dijera que tal aberración la habían sugerida  los suizos,  para reducir el pago de gastos de estancia…(1)

 

Pero no fue todo: aparte de que la inversión en modernizar estadios fue mínima (y tal vez inteligente controlar costo inútil), fue absurdo continuar con la regla de que en caso que después de tiempos extras persistiera el empate, se obligaría a jugar otro partido al día siguiente (y no decidir por promedio de goles o por “un volado”).  Y además el modo de “sembrar”  equipos  se prestó a críticas: en el Grupo Uno por ejemplo, Francia fue “sembrada” sin haber tenido una actuación destacada en las copas anteriores, y aunque su calificación había sido lograda con justicia, fue contra equipos más bien débiles.  Y Brasil había prescindido de sus estrellas luego del “fiasco” de cuatro años antes, y era una selección oven y en formación. 

Yugoslavia tampoco había impresionado pese a sus cuatro victorias, pero todas fueron logradas con marcadores de 1-0 y México había calificado con claras victorias sobre Haití y Estados Unidos, pero fuera de Carbajal y Cárdenas, el resto del equipo se calificó como poco fogueado y demasiado joven.   

 

En el grupo 2 los sembrados fueron Hungría, campeón olímpico que había comenzado una campaña que justificaba su superioridad, dos veces habían goleado a Inglaterra y tenían una lista de super jugadores, Puskas, Toth, Kocsis, Czibor y Hidegkuti.  En cambio los turcos eran sembrados dentro de los mejores gracias a haber eliminado a España.

 

En el Grupo 3, Uruguay participaba por vez primera en una competencia europea y   merecieron estar “sembrados”; pero el otro,  Austria vivía más bien de su pasado y es que en la Europa Central de la post Guerra el mejor después de Hungría era sin duda Checoslovaquia.  Y finalmente, el Grupo 4, pese a tener una nueva generación de jugadores, nadie podía olvidar las goleadas recibidas previamente al Mundial por Hungría; y el caso de Italia estaba rodeado de una gran interrogante, ya que la tragedia del “Torino” había debilitado grandemente sus posibilidades su calificación se había basado en derrotar dos veces a Egipto.  Pero poco podía decirse de Suiza, aunque tenían el beneficio de ser locales y haber surgido un par de excelentes jugadores como Fatton y Antenen.

 

Fue un mundial excelente,  pero lleno de resultados inesperados e injustos.  En el Grupo Uno, México pudo haber avanzado a la siguiente ronda de haber derrotado a Francia, pero pesó la derrota  5-0 en su debut ante  Brasil (al que dieron facilidades,  consecuencia de una pobre preparación previa); pero hubo casta y vergüenza en el juego contra Francia que debió haberse ganado, ya que dominaron en la segunda mitad, luego de ir perdiendo 2-0 con autogol de Cárdenas y  gol de Vincent,  habían logrado empatar con goles de Naranjo y Balcázar.

 

 El dominio mexicano era claro en esos últimos minutos, pero lamentablemente el árbitro español Asensi marcó una falta no existente de “Chicho”López y ese tiro de penal lo aprovechó Kopá para anotar el de la victoria.  De nada sirvieron ni el dominio sofocante de México  los últimos minutos, ni la victoria de los franceses, ambos fueron  eliminados, avanzando  Brasil y Yugoslavia, ya que el mismo día y hora,  “negociaron” un 1-1, suficiente para que ambos avanzaran a cuartos. 

 

En el Grupo Dos, Hungría tuvo “día de campo: anotando 17 goles y aceptando 3, sobre Corea del Sur (9-0) y Alemania Occidental (8-3) y calificó.  Sirvió la táctica sicológica del DT alemán, que alineó suplentes ante los húngaros, aprovechando su triunfo inicial de 4-1 sobre Turquía a su vez goleó 7-0 a Corea del Sur, empatando en el primer lugar con los alemanes;   pero en juego extra, el “Viejo Zorro”,  Sepp Herberger alineó al primer equipo y eliminaron goleando de nuevo a Turquía, ahora por 7-2  en Zúrich,  y fueron  los segundos calificados del grupo.

   

El Grupo Tres (tal vez el menos peligroso o el más nivelado) terminó con dos claros  ganadores invictos con dos victorias:  el bravo equipo de Uruguay anotó 9 goles sin aceptar ninguno; y  Austria (6-0 goles),  eliminando a  checos y Escocia. 

 

Más nivelado, el Grupo Cuatro,  aunque sudando,  calificó la Inglaterra de Stanley Matthews (4-4 contra Bélgica; 2-0 a Suiza);  Suiza e Italia terminaron empatados con dos puntos,  quedando Bélgica eliminada con solo un punto.  Y en el juego de desempate entre Suizos e Italianos, en Basilea, los locales ganaron

2-1 a Italia,  avanzando a cuartos, con relativo entusiasmo del público local.

 

(1) Esa absurda regla fijada antes de iniciar los  juegos previos de clasificación, hizo que Turquía que había eliminado a España por un “volado”, obtuviera sin merecerla la posición de más fuerte en su grupo en las finales.

 

 
México en el Mundial de 1954

miércoles, 4 de junio de 2014


“NO SIEMPRE EL PASADO FUE PEOR QUE EL PRESENTE”…
REFLEXIONES DE UN HINCHA AFICIONADO AL BUEN FUTBOL
 
Por Carlos F.Ramírez
 
Éramos pocos y nos conocíamos.   De vez en cuando se originaba una bronca, pero lejos de provocar enojos, matizaba la vida.  Íbamos viviendo contentos, esperando durante muchos meses el clásico de los extranjeros  contra los locales, o la disputa de la Copa más popular del país (a veces más popular que el campeonato).
Teníamos clásicos entre rivales, tal vez  equipo de la Capital contra uno de la Provincia.  Algunos eran malos pero para nosotros, siempre eran buenos; y pasado el tiempo nos parecían sensacionales y los añoramos…
 
También la imagen de los jugadores  se agigantan en la evocación; los aficionados de una y otra región del estado o de la ciudad, rendíamos nuestro homenaje de admiración.   Nos enojábamos hasta el delirio protestando un “foul” al jugador de nuestro equipo o cuando a un rival se le pasaba la lengua gritándole al nuestro. Pero pronto nos olvidábamos y el tiempo siempre limpiaba nuestros recuerdos.
 
Éramos pocos los que íbamos al  fútbol y nos parecía poco emocionante  ocupar un puesto de directivo del club.  No eran genios los que dirigían el fútbol, tampoco eran intocables, eran simplemente entusiastas aficionados que tenían el color de las camisetas del equipo en el corazón, entusiastas deportistas “de los de antes”…sabían llorar calladamente una derrota  y esperaban resignados el siguiente partido, donde tal vez vendría la satisfacción de la revancha.  Los reportes del partido del domingo se escribían en cuadernos “rayados” o “cuadriculados”, con una pluma fuente….Hoy en día los reportes son expedientes con  terminología que hay que consultarla en el diccionario para entenderla.  
 
 
Y es que desde hace tiempo, el fútbol dejó de ser deporte, y se convirtió en un negocio;  dejó de ser un vehículo de amistad y hoy es agente de odios y epítetos.  Y en buena parte es culpa de quienes pudieron evitarlo no dándole trascendencia a pequeños errores, sino que agravaron todo, escribiendo más de lo que debían...
 
Por otra parte los “hinchas” o “la afición” se ha multiplicado.  Es ahora una generación que trajo consigo en su médula, el germen de la bronca. Las canchas donde todos se saludaban y se conocían, son ahora monstruos de concreto donde nadie conoce a nadie.  Y es que el anonimato facilita el delito.  El fútbol es ahora política abierta, comercio sin reglas.  Se insulta cruelmente a los árbitros; los partidos políticos buscan prosélitos en el fútbol;  el negocio es ahora de gran escala con encuentros internacionales vacíos de calidad y copas y más copas que han emborrachado a la afición…
 
Ya no hay diferencia entre un equipo y otro equipo…De los colores que se respetaban hemos cambiado a una sinfonía de anuncios comerciales en el uniforme.
Solo falta que pidan  llevar en el cuerpo los colores nacionales con anuncios que
mientras más grandes son los valores económicos de los equipos, más hablan de confraternidad los dirigentes…esos que nunca patearon una pelota de fútbol y nunca pudieron actuar ni en el equipo de párvulos, son los que viajan de un país a otro en aras de contratar jugadores de un deporte que nunca jugaron…a estos siempre los vemos en los banquetes de las delegaciones de equipos y  salen a la cancha como anuncios de publicidad permanente…o  cambian de marca según cambien los cheques publicitarios.
 
Los aficionados o “hinchas” de antaño ya no están en las tribunas…prefieren sentarse frente a una pantalla y escuchar las barbaridades que usan para narrar  partidos (algunos de esos “hinchas” prefieren escuchar  a su propia narración)…
Somos muy pocos los que llevamos adentro al fútbol y no podemos vivir sin él…Hoy los jóvenes o los niños no entienden el orgullo de dejar la cancha de tierra luego de un partido  infantil o juvenil, cuando acabábamos llenos de magullones, exhibiendo las heridas no para criticar al contrario, sino para enorgullecernos de ser hombrecitos…es bueno que ahora se reduzcan las brusquedades porque con menos violencia, los “hinchas”, el público, tiene menos razones para enardecerse…aunque ahora la suplen con el consumo de bebidas y otras cosas…
 
Hoy, son más importantes  partidos internacionales para “probar” jugadores y jugar torneos lejos del “hincha”…ya no hay tiempo para Copas  Nacionales,  (excepto en el extranjero)…se acabaron la series internacionales de verano o invierno…los torneos de liga ya no son  a visita recíproca y además no los gana el que tuvo más puntos que los demás, sino segundones que ganan en ocho partidillos que correctamente llaman “liguilla” (diminutivo desprecio por lo que se llamaba liga completa…)
 
¡Ah! y no olvidemos que antes había menos violencia de la hinchada, de los aficionados, porque tenían menos razones para enardecerse y no era necesario llenar el estadio de policías para calmarlos como sea….
 
Y sin embargo es tan grande el fútbol, que ha podido sobrevivir…
 
Parque Asturias
 

martes, 3 de junio de 2014


COPA DEL MUNDO 1938: SOLO EUROPEOS

 

Por Carlos F.Ramírez

 

En la perspectiva del Continente Americano, solamente Brasil mantenía firme su meta de figurar entre los mejores del futbol mundial.  Una vez más el desprecio de los europeos por el joven Continente fue evidente, al rechazar toda posibilidad de que un país de América fuera sede del Mundial.  No importa el avance meteórico del fútbol argentino, ni el título de campeón mundial 1930 de Uruguay;  Europa estaba pensando que el Nuevo Continente no se merecía organizar el Mundial, pese a que había ganado el primero. O tal vez por eso….

 

Resulta curioso que de América Latina, solamente Brasil y Cuba pidieron participar.  En Cuba, el fútbol avanzaba impulsado por las asociaciones de origen español (como el Juventud Asturiana), pero decididamente la afición de los caribeños estaba enfocada a otros deportes, principalmente al béisbol.  En 1938 se celebraron los Juegos Centro Americanos y del Caribe en Panamá,  y desde  dos años antes una selección cubana ya circulaba y se preparaba. Visitaron México para jugar contra los clubes de la Liga y sólo pudieron ganar uno de cinco juegos, inclusive se llevaron goleadas  de 3-0, 4-0 y 8-3 jugando contra clubes;  y decidieron no enviar equipo al Mundial, y en cambio una serie internacional entre México y Estados Unidos, mostró que en esta región el fútbol mexicano seguía siendo el más importante, pues en tres partidos amistosos contra Estados Unidos, México ganó 7-2, 7-3 y  5-1.  Y por si fuera poco, México volvió a ganar el Campeonato de los Juegos Centro Americanos y del Caribe en Panamá en 1938.

 

Por otra parte, la soberbia de Europa estaba cimentada en un mundo que se agitaba gravemente alrededor de la violencia.  Cuando se le concedió a Francia la sede del Mundial de 1938,  España estaba en medio de su terrible Guerra Civil; Japón había invadido China y estaba ocupada en lo que entonces era su sueño de conquista asiática; y Austria había sido absorbida por los Nazis de Alemania. Es natural entonces que solamente Brasil y Cuba y las Indias Holandesas (Hoy Surinam) fueran los únicos que representaron a América en el último mundial celebrado antes de la terrible II Guerra Mundial.

 

Inicialmente, pareció que el equipo cubano sorprendería y justificaría su intenso interés en desarrollar el fútbol en la Isla.  Les tocó jugar contra Rumania, que no era precisamente una potencia pero tampoco jugaba un fútbol despreciable.  El partido terminó con un empate 3-3. Jugaron el desempate y el fútbol veloz y práctico de los Antillanos se impuso ganando 2-1, la única victoria mundialista en esa única presencia del fútbol cubano en finales de un Mundial.

 

(Cabe mencionar que algunos jugadores de origen hispano en el  equipo cubano como el portero Ayra, el mediocampista  Rodríguez y el atacante Tuñás, se enrolaron  poco después en el fútbol mexicano, y estos dos últimos se quedaron a vivir en México.  Pero sorprendieron agradablemente aunque luego fueron eliminados por Suecia 8-0, sin duda  por falta de condición física para jugar tantos partidos consecutivos y en períodos cortos de tiempo, en un ambiente muy distinto del  verano antillano.

 

Pero el que representó bien el real nivel del fútbol de  América, fue Brasil.  No había duda que el fútbol centro europeo era de los mejores, pero los italianos habían dedicado todo su esfuerzo a mantener el alto nivel de juego que ya habían demostrado cuatro años antes. La habilidad de su técnico, el haber mantenido un equipo básico, su intensa actividad dentro del fútbol europeo y el apoyo incondicional del gobierno, le permitieron demostrar que en ese período eran los mejores del mundo.

 

Pero se pensó en la posibilidad de que Brasil, que ahora si se preparó debidamente y tenía un DT capaz, buen motivador y estratega (Ademar Pimenta) pudiera interponerse en el camino de los italianos.  Estaba además el fútbol centro europeo (Hungría) y el de Suecia, ambos habían desarrollado una técnica que podía superar a los italianos.  Pero pese a todo,  Italia era el favorito para repetir su éxito dudoso de cuatro años antes, pues Vittorio Pozzo seguía al frente del equipo.

 

Brasil llevó un contingente capaz y bien preparado, con jugadores cariocas fundamentalmente, como el gran defensa Domingos Da Guía (Flamengo), Romeu y Tim del Fluminense; Perácio y Patesko  del Botafogo, Brandao del Corinthians,  y sobre todo el goleador Leónidas da Silva del Flamengo.

 

Así, primero en su debut empató 4-4 contra Polonia, pero en el desempate ganaron 2-1;  luego tuvieron que luchar en tres partidos contra los difíciles checos, y después de empatar  1-1, dos días después jugaron un segundo partido y lo ganaron por 2-1.

 

Fue, desde luego, un desgaste tremendo del equipo brasileño-carioca, pese a lo cual Italia sudó para ganarle 2-1 en semifinales; y por el tercer lugar derrotaron 4-2 a Suecia.  Por si fuera poco Leónidas Da Silva fue el goleador del Mundial, con 8 goles.

 
Leónidas, goleador del Mundial 1938

La Italia de Pozzo jugó por nota y aprovechó las circunstancias, basados en sus triunfos previos  de 1934 en el Mundial y en el fútbol olímpico de 1936.  Como decía, era un equipo que jugaba por nota, guiados por Silvio Piola tal vez el mejor jugador europeo de esos tiempos; y una defensiva que era un “muro” (Locatelli Rava y Foni), el juego inteligente de Sarossi y la endiablada velocidad de Titkos.  Sin embargo uno piensa que si Brasil no hubiera tenido que jugar esos tres partidos en un plazo corto, en los tiempos en que la preparación física siendo más que aceptable no se compara con la de hoy día, seguramente hubiera cuando menos llegado a la final.

 
Italia, campeona del Mundial de 1938

Por cierto, como recordó el gran goleador Leónidas,  el juego contra Polonia que ganaron 2-1  los brasileños en medio de torrencial aguacero, la cancha se enlodó a tal grado que uno de sus zapatos se atoró en el barro de la cancha, por lo que a pie descalzo (solo con las medias) tomó una pelota y anotó un gol.  Curiosamente, poco después las reglas del juego cambiaron por ese incidente, y ahora es inválido el gol que se anote sin tener los zapatos puestos…

 

Así fue como se resolvió el último Mundial antes de la II Guerra Mundial.