viernes, 29 de enero de 2016

EN  “1924-25” INICIO EL DESPEGUE DE LA LIGA MAYOR DE FÚTBOL


Por Carlos F. Ramírez

Afortunadamente la paz entre equipos españoles y los demás se firmó exitosamente en 1924, aunque como veremos no todo fue fácil y tuvo sus tropiezos al inicio.  Perduró después, para bien del fútbol mexicano.  Así, a principios de agosto de 1924 se jugó el torneo de Copa de la Liga, inmediatamente después de que una “Selección Mexicana” (más bien de jugadores mexicanos) derrotó en tiempos extras a una “Selección de Extranjeros” por 1-0, con gol de Juan Terrazas, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, de esos que alguna vez se acordará la Liga para darles reconocimientos. 

El torneo de Copa (que se bautizó como “Copa de la Liga”), se jugó a eliminación simple.  Luego de que el R.C.España eliminó el América el 31 de agosto de 1924 llegando a 15 partidos consecutivos sin perder, perdió la final de Copa ante el Asturias por 1-0, cortando así su racha de 15 partidos consecutivos sin perder.

Siguió una etapa pacífica, durante la cual, en octubre de 1924 una
“Selección Mexicana” derotó 1-0 (gol de Carlos Garcés), a una Selección Española (o más bien de españoles radicados en México).  Vino enseguida la Copa “Centro
Vasco” donada por el Asturias y que terminó con una final estupenda: Asturias y América que llegaron a tiempos suplementarios sin que hubiera ganador, así que luego de declararse “desierto” el título, se decidió volver a jugarlo el 26 de Octubre en el Parque Asturias.   Asturias ganó el trofeo en buen partido por 1-0, todo en paz.

Comenzó el Campeonato 1924-25 con una ausencia lamentable: por primera vez el equipo decano de la Liga, el “Reforma Athletic Club” de la colonia inglesa, decidió ausentarse del torneo, aun cuando nunca lo hizo del medio deportivo mexicano.  Hoy el Club Reforma A.C. con más de 130 años de existir, tiene sus instalaciones en el Noroeste de la Capital de México, por la zona de “Ciudad Satélite”, donde impulsan el deporte de aficionados y mantienen un club social.

 Volvamos al Campeonato 1924-25 que inició (aunque a tropezones) una renovación total del fútbol mexicano.  A partir de entonces dejaron de existir (sin olvidarse) las absurdas discordias entre sus clubes.  Todo en el País maduraba, el fútbol como competencia limpia y deportiva no podía quedarse atrás. Creemos que el lector encontrará interesante la lista completa de equipos (en orden alfabético) y sus entrenadores de ese torneo:

Club América, Germán Núñez Cortina y Luis Fabre.
Club Asturias: Antonio Martínez Cuétara
Aurrerá: Percy Clifford.
R.C. España: Jaime Arechederra
Germania F.V.: Richard Obert
Club México: Ulises Garza Ramos
Necaxa: Alfredo C. Crowle

Como se puede ver dos extranjeros avecindados en México (Clifford y Crowle) estuvieron activos ya no como jugadores.  Su presencia y habilidad sirvieron de mucho para el despegue de una liga que iba cobrando importancia.


En nuestro próximo comentario veremos lo que ocurrió en ese honesto intento de poner orden a la Liga Mexicana de Primera División.

América Campeón 1924-25

miércoles, 23 de diciembre de 2015

1925-26: MADUREZ DE LA LIGA DE MÉXICO
 (Segunda de Tres Partes)

Por Carlos F. Ramírez

Quedamos que la madurez que ya tenía  la Liga de México, incluyó una primera vuelta del Campeonato 1925-26, exitosa en fútbol y público.  Al terminar esa  primera parte,  estaba Asturias con 11 puntos;  dos puntos atrás,  empatados el RC España y el América; y no lejos, 5 puntos atrás del líder, el Necaxa.  (En último lugar el popular y muy querido “México” del barrio San Pedro de los Pinos).

No faltan exceso de “ismos”, aún en un torneo bien organizado (como sin duda lo fue el de 1925-26);  aún cuando había privado el deportivismo; especialmente difícil fue la actitud del Club España, que en la segunda etapa del fútbol mexicano (1913-19) había dominado la Liga; lo que  lamentablemente influyó que en los torneos siguientes, en honor a la verdad y aún siendo un club serio y bien organizado, algunos jugadores fueron demasiado arrogantes, tal vez dominados por el indudable y merecido dominio en la liga, justamente logrado en años anteriores. 

Así, al empezar la segunda vuelta el 24 de enero de 1926,  el calendario puso enfrente a los dos equipos que andaban persiguiendo al “Asturias”, líder del torneo.   Uno era el  España, el otro el América, que habían terminado la primera ronda empatados en 9 puntos, dos atrás del líder Asturias.

Fue un partido duro, de entradas fuertes (algunas maliciosas) que hubiera acabado con reparto de puntos,  pues América empató con gol de Juan Terrazas; pero la reacción de los jugadores del  RC España fue protestar y abandonar la cancha sin terminar el juego, alegando que el gol había sido ilegal; lógicamente el árbitro después de dejar pasar el tiempo que marcan las reglas, le concedió la victoria por “default” al  América.

Pese a eso, el España siguió en la liga, pero empató y perdió sus siguientes dos partidos, uno ante el México (que entró a su “segundo aire”); y el colmo, el 15 de Febrero los derrotó  por  2-0 el Asturias.

Afortunadamente en el seno del Club España había gente muy madura, que hicieron entender a sus seguidores que en el deporte de competencia siempre hay alguien que gana y otro que pierde; que no era el fin del mundo.  Así el España siguió en el campeonato, logrando cerrar su actuación con dos victorias y un empate, que los dejaría en un cómodo tercer lugar. 

Años más tarde, tuve el gusto de convivir en el Club España con gentes ya maduras (no solo en edad), que aceptaron que en esa época, estaban llegando a un nivel peligroso de amor propio; y que pese a estar acostumbrados a ser el equipo “campeón” tenían que “bajarse de las nubes” y aprendieron (muy loable) a madurar y reconocer que el buen deportista lo es, tanto “en las buenas, como en las malas”.

            Así el Campeonato 1925-26 terminó  con América y Asturias empatados con 20 puntos y el España cinco puntos atrás;  en cuarto lugar el Necaxa con 12.  De acuerdo con el reglamento de competencia, el equipo “crema” (como llamaban al América por el color del uniforme), de acuerdo con el reglamento, tenía que jugar una serie de tres partidos contra los asturianos para decidir quien sería el Campeón.  Dejo al lector con el suspenso de lo que ocurrió en esa serie final de alta calidad del fútbol mexicano, que se jugó entre el 11 y el 25 de abril de 1926.

Hasta entonces y créanme que vale la pena esperar… 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

1925-26 COMIENZA  LA MADUREZ DE LA LIGA: LA HAZAÑA DE KURT FRIEDERICH

Por Carlos F.Ramírez

Nadie niega las buenas intenciones que ocurrieron a partir de 1925, impulsaron el   desarrollo del fútbol mexicano, coincidiendo con el desarrollo del País en todos los aspectos.  Quienes vivieron esos momentos no se han cansado de repetir, que fue el comienzo de una nación madura y próspera, no solo en el fútbol.

Y desde luego, el fútbol no podía estar al margen de ese despertar positivo.  El Campeonato 1925-26, fue una liga madura, consistente, seria, con la participación  de los siete equipos pioneros de la nueva Liga: América, Asturias, Aurrerá,
R.C. España, Germania, México y Necaxa.  (1).

Por cierto que en este torneo comenzó a aplicarse la nueva Regla XI del “Fuera de Lugar”, hasta antes ignorada.  Además, los equipos tenían  registro completo de sus  jugadores y se cumplía el reglamento de como podían agregar nuevos jugadores durante el torneo; esto definitivamente fue un paso serio en la administración de la  Liga y un mejor control.  Al final de la primera vuelta, el título era una pelea cerrada entre  Asturias,  RC España y América.  Solo había una diferencia de dos puntos entre los tres.

La I Guerra Mundial había generado una pequeña corriente de jugadores europeos que dejaron sus países.  Muchos fueron al fútbol de América del Sur, unos cuantos al de México.  El fútbol mexicano siendo “amateur” no tenía forma sólida de  retener a jugadores profesionales.   Uno que se quedó para siempre en México, fue el portero Ernest Pauler del Necaxa.  Sin embargo hubo otros, y uno de los más interesantes fue el alemán Kurt Friederich, quien por lógica, encontró cupo en el “Germania FV”. Delantero de excelencia, fue Campeón Goleador del campeonato 1925-26, con 11 goles;  y eso que sólo  jugó 8 de los 12 partidos de su equipo, pues dejó el Pais sin jugar la segunda vuelta completa, pese a lo cual no hubo nadie que lo superara en goles (¡la mitad de los que anotó el Germania en 12 juegos, fueron de él!);  fue una pena que no siguiera en el fútbol mexicano, que no pudo pagarle lo que pedía..   

Primera vuelta de lucha cerrada entre Asturias, España y América.  El débil equipo pionero de la Liga, el México F.C. la acabó sin ganar un solo punto, producto del poco apoyo de la gente de la zona donde estaba (San Pedro de los Pinos, barrio de la Ciudad de México).  Aunque mejoró en la segunda vuelta, de todas formas acabó de colero; afortunadamente, a partir del siguiente torneo recibiría fuerte apoyo de sus seguidores, como veremos en su momento.  Usted leerá cómo acabó este histórico  Campeonato 1925-26, en el siguiente capítulo.

(1) La  final de la Copa Covadonga la ganó  el América 4-1 al Germania, el 19 de septiembre de 1926, semana de las Fiestas Patrias.


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Germania

martes, 1 de diciembre de 2015

EN AGOSTO DE 1925, SE ELIMINO EL ULTIMO OBSTACULO
SERIO Y SE UNIFICO EL FUTBOL MEXICANO

Por Carlos F.Ramírez

Los tres equipos de la Colonia Española en México, importantes para el desarrollo del fútbol del País (Club España, Asturias y Aurrerá), estuvieron fuera de la Liga del 29 de Febrero al 1o. de Septiembre de 1925.  Un largo período que sirvió para reflexionar y reconocer errores por parte de ambos bandos, situación que nunca debió haber existido. 

En medio de la incógnita sobre el futuro de la Liga y el fútbol mexicano, se decidió acertadamente organizar del 5 al 25 de Abril de 1925, una llamada “Copa de la Liga 1925”.  Eso dio tiempo mas que razonable, para calmar los ánimos de los dos bandos; como corresponde a gente madura que se comporta como niños malcriados, reflexionaron sobre  pros y contras de una situación que nunca debió haber existido.   Después de todo, el País estaba en paz, tratando de reorganizar el desarrollo nacional luego de 15 años de múltiples problemas políticos, sociales, y hasta bélicos.

Los mexicanos siempre han reconocido sus errores y así como abrieron los brazos para recibir a cuanta gente ha querido “anidarse” en nuestro País, era secreto a voces que se buscaba la forma de terminar con pleitos contra gente, alguna de las cuales sin haber nacido en México, estaba totalmente unida por su cariño al  País donde o había nacido o había decidido echar sus raíces, a cambio de una hospitalidad  casi incondicional que había recibido.

Felizmente, a fines de Septiembre de 1925 triunfó la Paz en el fútbol; y para celebrarlo nada mejor que haber invitado dos equipos de la “Colonia Mexicana” (¡!)  América  y Necaxa, a participar en la “Copa Covadonga 1925”, que anualmente  se disputaba entre los equipos de la colonia española.

Del 4 de Octubre al 28 de Noviembre, la gente regresó a las tribunas sin distinción de “ismos”.  Asturias, España y Aurrerá, convivieron en las canchas con el Necaxa, América y Germania.  Fue un tranquilo torneo con eliminación directa; y durante dos meses se jugó al deporte del fútbol sin distinguir nacionalidades.  Más aún, como llegaron a la final América y Germania, se dispuso que la final sería parte de las fiestas de Independencia de México, en 1926.  ¡La mejor forma de vivir la Paz entre individuos con sangre del mismo color!

            Ya dijimos que la primera celebración fue en la tradicional Copa Covadonga de 1925.  Y después de siete partidos de feroz y limpia competencia, llegaron a la final, América y Germania.  Con goles de Hyder, la “Matona” Equivel y Ernesto Sota, el América ganó la final venciendo 4-1 al Germania. 

¡Más “Pacífica Internacionalidad” no podía esperarse!


Volvió la paz al fútbol mexicano y nunca más volvió a surgir la separación un tanto infantil de esos primeros años.  Uno puede decir que el “niño” había crecido lo suficiente como para estar todos contentos…


Escudo del Germania quien perdió la Copa Covadonga a manos del América.


jueves, 19 de noviembre de 2015

BREVE PERO DESAGRADABLE CISMA: INEXPLICABLE “INFANTILISMO” EN EL TORNEO 1924-25

Por Carlos F.Ramírez

Dijimos en el Capítulo anterior, que habían surgido actitudes infantiles que amenazaban  la paz y tranquilidad de la Liga Mexicana de Fútbol, que con tanto esfuerzo había entrado a un período que se antojaba positivo.

            El 2 de Noviembre y con el mismo marcador de 1-0, se decidieron los partidos que inauguraron el Campeonato 1924-25: Necaxa sobre el R.C. España, y Asturias al Aurrerá.

            Hubo conmoción en la calle de Isabel la Católica (donde estaban las oficinas del Real Club España) y seguramente una que otra reprimenda, porque al siguiente domingo los albinegros (colores del uniforme del “RC España”) salieron a luchar por el triunfo con vigor al derrotar al Germania por 5-4, marcador poco común en aquellos tiempos del fútbol, donde la regla del fuera de lugar (que cambiaría hasta el 13 de Junio de 1925) evitaba la anotación de muchos goles;  por su parte, América debutó ganando 3-1 al México.

            (Ese marcador fue único: en los 21 partidos de la Primera Vuelta, solo se anotaron 55 goles; y en la mitad de esos juegos, solo hubo un gol)

 Los equipos que anotaban más goles que otros era consecuencia de la diferencia de mentalidad y el apoyo comercial, más que a mejor  nivel de juego, en ciertos equipos con  estructura de clubes contra otros con jóvenes promesas, que se contrataban como empleados, pero para jugar con el equipo, ya fuera por beneficios sociales a los sindicatos o para satisfacción de propietarios que gustaban del fútbol.
Sea como fuere,  recibían esos jóvenes “beneficios” por jugar;  y por eso otros, como
México y Germania, se veían inferiores, pues sus jugadores jugaban por amor a la   camiseta,  recibieran o no recompensas.

            Como ejemplo,  la estructura del Necaxa, empresa de Británicos y Canadienses (“Cía. De Luz y Fuerza del Centro”), que supo mezclar su amor por el “football” con el trabajo.  Lo prueba la contratación que hicieron en 1924, a su empleado Ernesto Pauler, excelente portero  alemán, que durante la semana trabajaba  en la Cía de Luz; y los domingos era portero del “Necaxa”.

Pauler, fue excelente persona y que a su retiro como jugador se quedó a vivir en México, y fue gran entrenador de equipos campeones de la Liga.  Su debut en el arco necaxista fue el 21 de diciembre de 1924.

            Al terminar la primera vuelta, el América estaba en primer lugar seguido de cerca  por Asturias y Necaxa. El R.C. España estaba en cuarto lugar; en cambio los equipos Germania y México, que se manajaban con criterio deportivo y no comercial,  estaban en los últimos lugares.

            Más prueba del hecho de que la Liga estaba desviándose de las románticas y primitivas reglas del amateurismo, fueron diversos sucedidos en la reñida segunda vuelta, especialmente cuando circuló la noticia de que algunos clubes estaban ofreciendo dinero a sus jugadores si ganaban el título.

            El primer incidente fue el 8 de Febrero de 1925. El América, líder único con cinco puntos de ventaja sobre el Asturias, había logrado anotar un segundo gol en reñido partido de 1-1 contra el Germania;  el árbitro (español) no lo aceptó diciendo que su reloj se había parado después de los 90 minutos.  En junta de la Liga, acordaron dejar el juego en empate.

            El campeonato entró a la Segunda Vuelta, y el 28 de Febrero, faltando seis partidos para terminar (dos a cada uno de los tres competidores por el título), la situación era: América con 16 puntos, España con 13 y Asturias con 11.

Esto fue en año bisiesto, el 29 de Febrero.  Se enfrentaban América y Asturias; el partido iba bien hasta que Juan Terrazas del América, anotó un gol que protestó el equipo asturiano, el cual finalmente se retiró de la cancha y todo terminó en ruidosa protesta.

            Durante todo el partido, las porras de ambos equipos se habían insultado soezmente.  Hubo pleitos tremendos con los  españoles por insultos a España.  Al retirarse, los  españoles acordaron retirar sus equipos y canchas del torneo.

Por eso, el torneo terminó jugando en una cancha para 5,000 espectadores, en malas condiciones llamada “Campo Alianza”.  A cada equipo de la Colonia Española le faltaban dos partidos, que perdieron por “default”.

 Así  la tabla “oficial” de posiciones, después del 29 de Febrero quedó así:

 1o. América con 22 ptos.; Necaxa 14; RC España 13; Asturias 11;
Aurrerá y México 9; y Germania 6.

Sin embargo, nos parece más realista y razonable, la que el diario “Excélsior” de la Capital Mexicana publicó:

                                   JJ        JG       JE       JP       GF      GEC   PTOS.
1o. AMÉRICA. . . . .  10        8          2          0        29          4          18
2o.. RC España . . . . 10          6          1          3        16          8          13
3o. Club Asturias . .  10          4          3          3        10          7          11
4o. Necaxa . . . . . . .   10          4          2          4        11        13          10
5o. Aurrerá. . . . .. .   10          3          3          4        13        12            9
6o. México . . . . . .     11          2          3          6          9        23            7
7o. Germania. . . . .   11          1          2          8        14        26            4

El AMÉRICA, Campeón Oficial de 1924-25: Ignacio De la Garza;
Rafael Garza Gutiérrez “Récord”, Manuel Yáñez;  “Camión: Henríquez,
Enrique Esquival “La Matona”, Germán Núñez Cortina,  Luis Cerrilla “Oso”;
Carlos Garcés, “Picorete” Rosendo Terrazas, Ernesto Sota García,
Hilario Ortiz, “Marqués” Acuña, “Fofo” Alfredo García Besné, Manuel Aguilar,
Juan Terrazas y Ernesto Sota García.
ENTRENADOR: Germán Núñez y Luis Fabre.

El líder de goleo fue el “Pichichi” Larrazábal del Aurrerá, con 9 goles; pero no le reconocieron el título (injustamente) por el retiro de su equipo.  Se lo dieron a
Alfredo García Besné (América) con 7 goles.

Triste final, único en su género  en la Historia de la Liga del Fútbol Mexicano…
La pregunta era, ¿cómo afectaría al desarrollo de la Liga?  En el siguiente comentario se aclarará esa importante duda…

América Campeón 1924-25

jueves, 12 de noviembre de 2015

1924-25: ALTO EN EL  PROGRESO DEL FUTBOL MEXICANO
Por Carlos F.Ramírez

Sin duda el fútbol emociona y genera enfrentamientos; pero la madurez de los que lo practican y controlan, los obligue a que  cuando se requiera, calmen ánimos y no olviden que es solo un deporte, donde los que triunfan son los que luchan limpiamente. Es decir, es  un juego, que debe mantenerse al margen de reacciones vergonzosas y actitudes infantiles.

            Es cierto que no había nada que presintiera lo que iba a ocurrir, desde que el partido por la tradicional “Copa Covadonga” (Agosto de 1924) terminó con triunfó una Selección Mexicana que derrotó 1-0 a una de Extranjeros (leáse “españoles”);  fue un partido agradable, reñido que en tiempos extras lo decidió un gol de Juan Terrazas.

            Vino luego lo que llamaron  “Copa de la Liga 1924” (primer intento de lo que  eventualmente sería la “Copa México”). Torneo sin mayores problemas, disputado en agosto; ganó la final el  “Asturias”  al derrotar al “R.C.España”

Sin haber sido testigo, es difícil juzgar lo que ocurrió en la temporada 1924-25. Antes de que comenzara el Campeonato 1924-25 el 5 de octubre,  una “Selección Mexicana” derrotó 1-0 a una “Selección Española”, juego amistoso que enfrentó a jugadores de la Liga en lo que se pensó sería  un agradable juego de fútbol.

No puedo juzgar lo que ocurrió (yo no había nacido); pero fue  solo partido entre  jóvenes, el  5 de octubre de 1924 en que una “Selección Mexicana” derrotó 1-0 a una “Selección Española”.

Comenzó normalmente: jugadores que en la liga se habían enfrentado usando el uniforme de sus equipos. Iban a disputar una copa para celebrar el Descubrimiento de América; ese día sin embargo, hubo algunas notas desagradables en algún periódico; y enrareció más la atmósfera, cuando  la final de la Copa “Centro Vasco 1924” disputada el 9 de octubre por América y Asturias, terminó 1-1- y entonces se  decidió repetir la final en el Parque Asturias, y el Asturias derrotó 1-0 al América.

Ignoro si había o no cierta efervescencia “nacionalista”; no se anticipaba ningún problema; además el Campeonato 1924-25 con 7 equipos, prometía ser excelente,

Además, en Octubre 1924 se había logrado la desaparición de la Liga rival, ilegal, que había permanecido activa desde los sucesos de tres años antes que reportamos...


En vez de 9 equipos se habían reducido a siete para 1924-25, porque como dijimos antes, el Reforma A.C.,  había dejado  la Liga; y el “Son-Sin” (antes “Marte”) se retiró.  Así que la Liga 1924-25 se jugó con 7 equipos lo que daría más calidad a la Liga.  Pero entraron en juego otros factores de los cuales hablaremos en el próximo capítulo.

Club España de 1925

martes, 3 de noviembre de 2015

EN DISPUTADO FINAL DEL CAMPEONATO ESPAÑA SALE CAMPEÓN EN 1923-24

Por Carlos F.Ramírez

En el Campeonato 1923-24, disputado hasta el final lucieron tres equipos de la colonia española y desde luego el equipo de los mexicanos “aplicados” (por aquello de su origen escolar): América.  Las últimas dos jornadas fueron emocionantes ya que ni más ni menos, cuatro de los equipos aspiraban al título, faltando cinco partidos.  Así, el 29 de Junio, América llegó al  primer lugar después de derrotar al México por 2-0 (goles de Ernesto Sota García y Juan Terrazas); mientras que en partido de coleros, “Germania” y  “Son-Sin” (que en el futuro se llamaría “Marte”), empataron en su lucha por salir del último lugar. 

El 6 de Julio, en partido de “mero trámite”  Necaxa ganó 1-0 al Germania con gol de Mario Guadarrama;  ese mismo día, el Reforma A.C., de la colonia británica, como ya dijimos, equipo diezmado por la I Guerra Mundial, jugó lo que sería su útimo partido en la Liga: jugando bravemente perdió  1-0 ante el Aurrerá,  gol del “Pichichi” Larrazábal.

Faltaba un solo partido para terminar la Liga,  la repetición de un juego anulado el 15 de Junio entre Sonora-Sinaloa (“Son-Sin”) y RC España.  Había terminado 1-1 y lo declararon nulo, porque el “Son-Sin protestó con razón, un tiro de penalty marcado por el árbitro, según ellos fué inexistente; debido a eso abandonaron la cancha (en lo cual no tenían razón).  El resultado fue anulado y se ordenó se repitiera por lo que consideraron error del árbitro, por conceder ese tiro de “penalty” al R.C. España. 

Así, al final de la jornada del 6 de Julio de 1924, las  posiciones estaban así:

1o. América con 24 puntos en 16 juegos; 2o. R.C. España 22 puntos en 15 juegos,  (como ya mencionamos, uno menos).  Asturias y Aurrerá terminaron empatados en tercer lugar,  20 puntos en 16 juegos.

¡Vaya final de Liga!  Ahora todo dependía de la repetición de un partido que no habia terminado de jugarse un mes antes.  Se jugó el  20 de Julio de 1924, última jornada;  partido emocionante, en el cual con dos goles de Corral y uno de Jaime Arechederra, España ganó 3-1 a un “Son-Sin”, reforzado por tres jugadores que habían traído de Guadalajara;  incluyendo al que pronto sería puntal del Necaxa y del fútbol nacional, el defensa Lorenzo Camarena.

Así al final  del torneo regular, estaban empatados con 24 puntos, el R.C. España y el América.

CUALQUIERA PUDO SER CAMPEON
El desempate por el título del Campeonato 1923-24 se jugó el domingo 27 de Julio de 1924.  Para el lector que gusta del detalle, aquí están las alineaciones:

R.C. España: Joaquín Iracheta; Antonio y Jaime Arechederra; Luciano Arechederra, Fernando Noriega e Ignacio Díaz Fuentes; Jesús Saro, Lázaro Ibarreche, Ramón Corral, Roberto Sisniega y José González Cobián, al que por rezones fáciles de suponer, le apodaban “Acámbaro”.

El América: Ignacio De la Garza; Rafael Garza Gutiérrez “Récord” y Manuel Yáñez;  “Camión” Henríquez, “Matona” Enrique Esquivel, “Oso” Luis Cerrilla;
“Picorete” Terrazas,  “Moco” Hilario Ortiz, Ernesto Sota García,
“Fofo” Alfredo García Besné y Juan Terrazas, todos con apodos muy a la mexicana…

Partido apretado, de lucha, decidido por un autogol.  Ibarreche anotó por el
“RC España” y Ernesto Sota empató; pero vino la mala suerte, y en una jugada confusa y violenta, la “Matona” Esquivel anotó gol en su propia meta.

Triunfo del RC España, pero en la cancha nivelación de fuerzas.  Después de todo América era el equipo “ídolo”del público mexicano en esa época.