miércoles, 7 de septiembre de 2016

¿ESTAREMOS REALMENTE EN LA ANTESALA DE LA
AURORA DE UN FÚTBOL NUEVO, LIMPIO Y DEMOCRÁTICO?

Por Carlos F.Ramírez

Visto todo a la distancia, criterio y juicio se tergiversan o mezclan.  Algo así me acontece al escribir sobre la situación actual del futbol mundial, en mucho por la forma deshonesta  como FIFA fue manejada durante más de medio siglo…

Así es.  Desde 1960 fui testigo del “Sistema de Golpes Maestros” de Joao Havelange, cuando (por no estar en el negocio) “asesinó” el IV Campeonato Panamericano a celebrarse en Brasil.   Era un evento que honestos y soñadores directivos sudamericanos y mexicanos habían planeado desde 1930;  y lo habían hecho realidad en 1952 en Santiago de Chile.  La ironía es, que el fin de lo que era un torneo excelente, (y pese a que Brasil había ganado dos de los tres celebrados)
hubiera un puntillazo precisamente de un brasileño.

Para entonces el belga-brasileiro Sr. Havelange (q.e.p.d.) tenía planeadas las manipulaciones para llegar a comandar el fútbol mundial.  Parte de su estrategia fue cancelar el IV Campeonato Panamericano de Brasil. Sus metas eran más elevadas.   Tenía el ansia de poder típica del que aspira a una dictadura.

Quienes pretenden dominar una actividad prometedora en riquezas materiales, son casi  siempre egoístas y materialistas;  el orgullo y el bienestar son secundarios.  Por  eso,  el dictador inteligente, sabe cómo maniobrar a los “débiles” y hacer sonar la Campanita que derrota o atrae a los “bien intencionados”. Como dijo alguien, “de buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno”.

Uno de esos “bien intencionados” era el británico  Sir Stanley Rous,  el inglés que fue Presidente de FIFA después de la II Guerra, y con calma y honestidad, planeó el crecimiento de FIFA en la postguerra.  Enfrentó retos que encontró; puso bases y metas claras que hicieron crecer a FIFA en la postguerra. Lo que había sido un sueño de Jules Rimet, el francés soñador, se convirtió en una realidad deportiva, que podía compararse favorablemente con otros eventos similares del mundo.  

En el Mundial de México en 1970, yo le escuché su plan para retirarse del fútbol después del Mundial de 1978, porque Sir Stanley calculaba que para entonces FIFA tendría  bases financieras sanas, reglas y controles para un crecimiento gradual del fútbol mundial.  Yo le oí decir, “solo necesito cuatro años más después de 1974 para retirarme y dejar la estructura sólida que permitirá mayor crecimiento a FIFA”.

Pero me supongo que nunca anticipó que en las elecciones de 1974, se le atravesarían intereses muy distintos de los que él y su gabinete tenían en mente.
Por otra parte, no hay duda que gradualmente, desde fines del Siglo XX la línea divisoria entre lo ético y lo no ético es tan delgada, que en el mundo de los negocios cuesta trabajo identificar quien la viola, y lo sutil de la manipulación que lo permite.

Reconozco que nunca pude averiguar con certeza la realidad de cómo ascendió al trono de FIFA Don Jean Marie Faustin Godefrod Havelange (q.e.p.d.).  Solo sé que fue campeón olímpico de Sable; gente de Brasil me comentó que su vida privada fue siempre un misterio.  Quien planeó su ascenso al trono de FIFA, el alemán Horst Dassler,  murió en 1987, sin nunca haber explicado la técnica usada.  Dassler, alemán nacido en Herzogenauch (un pueblito a 30 kilómetros de Nuremberg) era uno de dos hermanos, Adolfo creativo inventor y Rodolfo excelente comerciante.

Todos llamaban a Adolfo “Adi”; fue el primero que fabricó zapatos de atletismo en 1925, los rediseñó en 1929 adornándolos con tres tiras transversales, de allí el nombre de los productos de  la empresa mundialmente conocida, ADI-DAS.  (Inclusive el gran corredor Jesse Owens, usó esos zapatos en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 cuando ganó 4 medallas  y se convirtió en el atleta más veloz del mundo).
  
Adolfo fue quien bautizó su exitosa factoría con el nombre de ADIDAS; y su hermano Rudolph, fundó la fábrica “Puma”.  Cada quien instaló su fábrica a cada lado de la ribera del Río Aurach que dividió al pueblo, física y comercialmente.

Adolfo era el creativo y tenía constantemente ideas, por lo que eventualmente superó a su hermano en el negocio de equipo deportivo.  Popularizó el emblema de las “tres tiras” en el calzado y en la postguerra, tuvo su primer gran éxito mundial al coincidir la inesperada victoria del equipo de Alemania Occidental en la Copa del Mundo Suiza 1954, cuando los jugadores usaron botas de Adidas.  Dos años más tarde, envió a su hijo Horst a la Olimpiada, quien llevó el calzado de las tres tiras, ofreciéndolo a cuanto atleta pudo convencer.

La campaña intensa continuó en los tres eventos siguientes, Copa del Mundo 1958, Juegos Olímpicos 1960 y Copa del Mundo 1962.  Y él mismo declaró que el gran impulso a su marca de calzado deportivo fue el triunfo inesperado de Alemania Occidental en Suiza 1954, con todos los jugadores usando el calzado “Tres Tiras”.

Dicen que en los negocios “todo se vale”; no coincido con el concepto, pero después del éxito de 1954, los Dassler llegaron a “comprar” no solo a  clientes, sino a autoridades  de ciertas naciones para que no autorizara la importación del  calzado “Puma”.  Eventualmente esto hizo que el Hermano Horst vendiera su fábrica de Alemania, y creó una nueva fábrica “Puma” en Francia. 

Así, el crecimiento del calzado de las tres tiras se facilitó.  Nuevas marcas en el Mercado fueron Pony, Arena y Le Coq Sportif. Con sus ideas geniales, que incluían dar regalos y ciertas maniobras no siempre lícitas, logró avances comerciales, por ejemplo en el Mundial de Inglaterra 1966, tres cuartas partes de los equipos usaron solo zapatos de “las tres tiras”. 

Su ambición lo llevó a lograr que FIFA le diera exclusividad para el uso de su calzado; pero cuando Stanley Rous tomó el timón de la organización, no estuvo de acuerdo con la pretensión de Dassler de monopolizar el uso de su calzado en los eventos de FIFA.

Olvidándose del apoyo que había recibido originalmente por parte de Rous y conociendo los intentos de Joao Havelange de llegar a la presidencia de FIFA, se acercó al brasileño.  Y es que enseguida se dio cuenta que el nuevo candidato a Presidente estaba más interesado en el fútbol como negocio en contraste con su antecesor Rous.  Así pues los dos se entendieron enseguida. 
   
 Dos seres ambiciosos; uno heredaba una organización deportiva que pronto sería la más importante del mundo; uno puede decir que para Don Joao era la oportunidad de cumplir con promesas hechas a los países del Tercer Mundo que habían votado por él, ayudando a derrotar al bien intencionado británico.

            Recuerdo esa elección como si fuera ayer.  El rumor en Alemania se confirmó: entre otros votos, Don Joao había “adquirido” (?) los de África, llevando  allí, antes del Mundial a la selección de Brasil que jugó gratis unos partidos; y advirtió a los directivos africanos, que no olvidaran que los ingleses serían siempre enemigos de los africanos.  Si así fue, es lógico que era una manera poco decente de obtener votos.  El hecho es que le  funcionó bien para ganar  votos en Alemania, aunque no le sirvió de mucho después (Basta revisar la presencia del fútbol africano en los siguientes Mundiales: para el Mundial de 1970 en México, se habían inscrito 16 naciones africanas; y en el último Mundial de Stanley Rous (Alemania, 1974), fueron  24; en 1978, Argentina (con Monsieur Havelange ya Presidente de FIFA), se inscribieron 26 naciones y sin jugar se retiraron 7, alegando sin aclarar,  “incumplimiento de promesas”; solo calificó UN país Africano. Como dice un refrán: Prometer no empobrece, el dar es lo que aniquila…”

Cabe decir que firme al frente Don Joao,  África tuvo…un solo lugar de los 16 del Mundial  1974 de Argentina.  Y en  España (1986) habiendo aumentado a  24  los lugares disponibles (un incremento del 50% como ya estaba planeado desde los tiempos de Rous) solo concedieron un lugar para  los 26 inscritos de África…

Es decir, como mencioné anteriormente, prometer no empobrece…realmente poco fue el premio para compensar  votos africanos que llevaron a Don Joao a ser el  “Capo”  de FIFA.     

He asistido a 16 mundiales, pero dejé de registrarme como periodista desde 2002. Me  desilusionó la forma como habían convertido el Mundial en instrumento de enriquecimiento no siempre ético de un puñado de gente. Por ejemplo, cuando eligieron quien reemplazara a Don Joao que renunció, aparentemente por  problemas que trajo el fallecimiento del propietario principal de Adidas;  pero él  ya  tenía listo a su  agradecido subordinado para tomar las llaves del Reino…

Hasta hoy me asombra la forma tan inesperada y con limpia maniobra que llevó a   Don Joseph Blatter a la Presidencia de FIFA. Menos me asombraron los dos fracasos  económicos que tuvo en los primeros dos mundiales que organizó: 2002 y 2006. 

Debe haber habido un período de reeducación por parte de Don Joao a su alumno preferido Don Joseph, ya que el brasileño era experto en monopolizar negocios.  Haya sido lo que haya sido, es evidente que los últimos dos mundiales han sido minas de oro, que han permitido calmar a quienes estaban nerviosos por el trastabilleo económico surgido de la seriedad como los organizadores manejaron los de SudCorea/Japón y el de Alemania.

A  mí y a cientos de miles de fanáticos lo que nos ha importado que el fútbol – gran negocio mundial – regrese en el aspecto deportivo y organizacional al nivel que merecen los millones de aficionados del mundo:  claridad, honestidad, objetivos claros, - quien como yo ha estado varias veces en las oficinas de FIFA en Suiza, me estremeció el derroche y  misterio que se sentía en esos muros gruesos; con  personas que allí laboraban que parecían dudosos “robots” al responder a las preguntas curiosas de los desconocidos, quien quiera que fuera.

Y sobre todo la falta de apertura y camaradería.  Y es que, claro,  yo soy uno de los cientos de miles que creemos que el deporte sea o no negocio, debe ser  universal y democrático, claro y abierto en su organización.  Son los cientos de millones de personas que asisten a los estadios se lo merecen;  ellos son los que hacen posible el negocio.

Por eso los cambios que deben generarse con la pérdida de quienes manipularon FIFA deben enfocarse en educar a  una nueva generación de niños y jóvenes que NO deben crecer con el concepto que el fútbol-negocio debe ser misterioso, y menos exhibicionista, destructivo, oportunista; y de ninguna forma 100% gobernado por el dinero. 

Recuerdo que cuando en 1974 ganó las elecciones de FIFA por primera vez Don Joao Havelange  le comenté a Carlos Laviada (ex gran futbolista y entonces al frente de Femexfut): “presiento que el fútbol va a entrar a un camino difícil y peligroso”.  Lo dije porque en una reunión después de las elecciones,  algunos periodistas europeos y brasileños señalaron  la capacidad de maniobra sospechosa, “suave”  y sin consideraciones, que según ellos  poseía el nuevo presidente de FIFA. 

“Es audaz e inteligente, pero al mismo tiempo aunque nunca ha jugado ni gustado del fútbol, sabe maniobrar para detenerte y destruirte sin pestañear”, me dijo uno de una publicación llamada “A Bola”.  Y un alemán agregó: “Es de la nueva familia de dictadores”…
Hoy, medio siglo más tarde, al fallecimiento del Sr. Havelange uno tiene que recordar que esos temores y pronósticos fueron realidad que acabaron con la carrera del protegido de Don Joao.  Es una nueva etapa para una generación que había pensado que el Fútbol era una actividad limpia, productiva y honesta. 

Durante décadas todo se ocultó detrás de inútiles “Confederaciones”; se otorgaron sedes mundialistas usando medios dudosos;  se sobornó a dirigentes sin conciencia; y sobre todo era un misterio como se dirigía FIFA.  A lo largo del tiempo, aparecieron y desaparecieron directivos, miembros, socios y patrocinadores sin escrúpulos, que se demostró que compraban favores.

Una institución sea cual sea debe ser abierta y clara, y sus miembros y directivos deben ser honestos.  Debe desaparecer la habilidad maquiavélica, que abusa del  “instinto de conservación”; eso ha protegido siempre a pillos que se apropian de un negocio.  Ojalá que el futuro se vea claro y bien iluminado, que se retorne a la limpieza, la honestidad y a limpiar la casa.  Sospecho que entre los últimos deseos del Sr. Havelange antes de fallecer debe haber estado el mismo deseo y esperanza.


Hay que lograrlo.  Aunque tome tiempo….


Blatter y Havelange, en sus buenos tiempos


viernes, 2 de septiembre de 2016

EL AMATEURISMO CASI HA DESAPARECIDO DE LOS J.O.

Por Carlos F.Ramírez

He tenido la suerte de estar en varios Juegos Olímpicos (desde 1952 a 1984);  recuerdo orgulloso en Melbourne 1956, el  gran triunfo de Joaquín Capilla, gran deportista olímpico, cuando ganó la medalla de oro en clavados; antes, había ganado  la de cobre en Londres 1948 y  plata en Helsinki 1952.  Parece mentira, pero esa hazaña nadie la recuerda en el moderno mundo deportivo mexicano.
            De hecho el amor del deporte por el deporte mismo, está ahora dependiendo de cuánto dinero puede recaudarse con la actividad del deportista.  Ignoro si todavía existen y logran objetivos, tanto en el gobierno de México como en otros países, departamentos dedicados exclusivamente a desarrollar el deporte de aficionados. (¿Recuerdan, “mens sana in corpore sano”?)
Desde hace décadas, la garra del dinero ha aparecido en toda actividad deportiva, hacienda que la mentalidad de niños y jóvenes no se dirija a practicar el deporte por el deporte mismo, sino a preguntar ¿cuánto puedo ganar si entreno y me hago profesional?  Y no se diga de cuanto más por participar en una competencia ¡ah! y sobre todo, por llegar a unos Juegos Olímpicos.
            En un análisis completo hecho en Brasil por una organización independiente se reporta  que el 89% de los participantes en la reciente  Olimpiada, recibe dinero por representar a su país, aún en deportes dizque de aficionados.  La conducta de algunos competidores “ricos en dinero”, después de haber ganado su medalla, fue de irse de “pachanga” después de cobrar bajo la mesa el dinero que sus federaciones o gobiernos les dieron.
            Aclaro, no estoy en contra de que se pague a alguien por explotar las habilidades que Dios le dio.  Pero por favor, no salgan con que los Juegos Olímpicos son el enfrentamiento de deportistas “amateurs”.  En nuestros días, la “Mente Sana in Corpore Sano” es un negocio.  ¿No cree usted lector que es tiempo que los Comités Olímpicos del Mundo se quiten la careta y digan abiertamente cuanto del dinero que ganan en una Olimpiada,  realmente sirve para promover el deporte en el mundo?  Y sobre todo si así es la cosa, ¿en qué y a cuáles países ayudan;  y con cuánto dinero?

            Me temo que nunca habrá respuesta.  Pero no olvidemos el dicho mexicano: “tanto peca el que mata a la vaca, como el que le agarra la pata”…

lunes, 22 de agosto de 2016

TRATEMOS DE REGRESAR A LA RAZON DEL ORIGEN DE LOS JUEGOS OLIMPICOS

Por Carlos F. Ramírez

Es mi deber advertirle amable lector, que si usted espera que esto será un reporte oficial y positivo sobre los recién terminados “Juegos Olímpicos” de Brasil, entonces deje de leer por diversas rezones; la más importante es que desde los que se celebraron en California hace décadas, yo he renegado de que este evento para la juventud, se haya convertido simplemente en (1) fuente de ingresos para quien menos lo merecen; (2) explotación de la buena voluntad de jóvenes atletas y (3)  escenario adecuado para esconder errores, no siempre  relacionados con el deporte. 

Por favor, no me juzgue como un anciano que vive en el pasado;  me honra decir que conservo libros y documentos de todos los Juegos Olímpicos de la Era Moderna (así como de los antiguos);  escribí dos libros sobre su historia, y asistí a ocho de  once en el largo período de 1956 a 1996; gradualmente, hasta llegar a esta última fecha, fui testigo de cómo, lo que había sido limpia confrontación deportiva de la juventud mundial, se iba convirtiendo en un Mercado político-económico.

De hecho ese concepto “muy romántico” de ver el deporte como medio para educar y guiar la conducta de los jóvenes, se ha convertido en la explotación de la buena fe de atletas, para beneficiar a un “puñado de vivos” comerciantes del deporte.    
   
Aclaro que nunca he estado en contra del deporte profesional, pero criticaré siempre a los que intentan “Ponerle máscara” explotando  la habilidad y los sueños de éxito de  jóvenes atletas; solo para llenarse los bolsillos de dinero.

Eso fue lo que mató las Olimpiadas del pasado, iniciadas por los griegos para que la juventud se reforzara en sus valores; pero bajo el dominio materialista de los Romanos, se prostituyeran  hasta que dejaron de existir.

Fue pues un noble gesto del Barón de Coubertin, consciente de la importancia de la juventud en un mundo moderno “que corría el riesgo de darle demasiada importancia a los valores materialistas” el pensar y reestablecer los limpios y originales Juegos Olímpicos” de los Griegos.

Así, en junio de 1894, el Barón de Coubertin y un grupo de amigos se reunieron en  París,  para discutir sobre el peligro de que el deporte se convirtiera en un negocio, olvidando la razón de su existencia: “dotar a la juventud de una actividad para educarla y desarrollar su conciencia de lo que es la salud y por qué el deporte debe servir para “conservar los valores  humanos”.

El 23 de junio de 1894 se decidió el restablecimiento de los Juegos Olímpicos, sin que hubiera un solo voto en contra de la idea.  En esa reunión De Coubertin propuso iniciar los Juegos al principio del Nuevo Siglo, en 1900; pero el delegado de la sociedad “Griega de Gimnasia”, Monsieur Bikelas insistió que su país pedía  organizar el evento lo antes posible, para que la idea no se perdiera en el tiempo de las buenas discusiones.

Así los primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna, fueron otorgados a Atenas, y  se celebraron del 6 al 15 de abril de 1896.


Si  usted lector quiere saber su desarrollo positivo hasta llegar a la situación actual, háganoslo saber.  Entre tanto ¡tratemos de regresar los JO a la razón de su origen!  

martes, 16 de agosto de 2016

UNA FORMA POSITIVA DE DEJAR ATRAS UNA DECADA DE TRANSICION: EL INEDITO HIMNO AMERICANISTA

Por Carlos F.Ramírez

Hemos contado lo mejor posible el desarrollo del fútbol mexicano (y en el mundo) en los difíciles tiempos previos a lo que sería un nuevo y desastroso segundo conflicto mundial.

El deporte, bien practicado, jugado más por la riqueza de sus enseñanzas que por razones netamente materiales, sirve para unir a la gente, a los países, a las distintas razas.  No he conocido todavía a un aficionado, fanático o “hincha” de un equipo de fútbol que no sienta que el cariño por un logro o la simpatía por un fracaso de su equipo favorito, es sencillamente paso necesario para perfeccionar el futuro.

            En mi archivo sobre el fútbol he guardado multitud de ejemplos de casos, personas, hechos, documentos, etc. que me siguen alentando para amar cada vez mas el deporte profesional o no; siempre y cuando sea practicado para el bien de una sociedad, la enseñanza permanente a las nuevas generaciones y una manera de madurar en la apreciación y afecto de actividades que sirven para formar gente en forma positiva.  Esta (en mi opinión)  es la responsabilidad de quienes juegan el futbol, de quienes son entrenadores, de los que lo practican, de quienes escriben sobre el tema…

            Por eso, en esta pausa antes de continuar con nuestra historia del fútbol mexicano y mundial, los invito a que lean lo siguiente, es algo llamado   “Himno al Club América”  Su  letra original la escribió en 1926 un letrado  periodista-abogado, para mi uno de los más grandes “americanistas”:  el Licenciado Germán Núñez Cortina, (q.e.p.d.); hace algún tiempo, antes que abandonara este mundo, me lo entregó en un pedazo de papel:

“Son los campeones americanos que a Récord tienen por capitán,
Ojos de Buitre, pies de cigueña, dientes de lobo, fiero ademán, son quimeristas,  cuando acometen a los hispanos no paran mientras los mexicanos que en campo extraño luchando están.

 “Son los campeones americanos  que a Record tienen por Capitán.
Gárgarzas, Oso, Camión, Matona son dulces motes que ellos se dan. Ebrios de gloria, sueñan conquistas. A sus amigos llaman porristas, donde haya riñas allí estarán.  Son los campeones americanos que a Record tienen por capitán.

“Nacho en coloso con sus paradas a los campeones triunfos les da.  Tras los astures corren ansiosos, Son mitoteros, son revoltosos.  Sus grandes tiros a la red van.
Son los campeones americanos que a Record tienen por capitán…

“Bravos campeones americanos que a Record tienen por capitán: Juan, Sota, Hyder, Ortiz, Ojeda cual los Cadetes de la Gascuña todos unidos siempre serán los aguiluchos americanos  que a Record tienen por capitán…”


¿No es verdad que los jugadores de hoy podrían beneficiarse con estos pensamientos?


jueves, 11 de agosto de 2016


LLEGA A LA MADUREZ LA“LIGA MAYOR” DEL FUTBOL MEXICANO

Por Carlos F.Ramirez

Pero volvamos a la temporada 1923-24 que la dejamos  a principios de marzo 1924, con el R.C. España de líder, solo tres puntos arriba del quinto lugar América una tabla muy apretada entre  9 equipos;  entre los seis primeros  la diferencia era apenas de 4 puntos;  pronto los americanistas no solo alcanzaron al R.C. España, quien a su vez los alcanzó de nuevo el equipo hispano en la última fecha: empate entre ambos con 24 puntos, y ¡dos segundos lugares cuatro puntos atrás!

            El juego de desempate por el título se jugó el 27 de Julio de 1924.  Fue duelo cerrado; durante varios minutos estuvo 1-1, hasta que lamentablemente el medio americanista  Enrique Esquivel “La Matona”, falló un despeje convirtiendo un gol en contra de su equipo, marcando  la diferencia final:  2-1 España contra América, reñido partido jugado el 27 de Julio 1924.  Pero nadie olvidó que había sido un año muy positivo para los mexicanos y su fútbol. 

            A partir de agosto de 1924, el panorama de la Liga mantuvo nueva imagen: pelea tremenda por los primeros lugares.  La Copa Covadonga 1924 la ganó la Asturias habiendo derrotado al campeón España, que llevaba 15 partidos consecutivos sin perder.

            Hubo no menos de cinco torneos de Copa – incluyendo una Copa “Jalisco” que el Real Club España ganó venciendo 2-1 al Nacional de Guadalajara;  pero en general se sintió por vez primera cierto orden profesional entre todos los equipos.

            Por ejemplo,antes de iniciar el Campeonato 1924-25, el periódico “El Universal” organizó un partido entre selecciones de jugadores mexicanos y jugadores extranjeros el 9 de octubre; el “seleccionado mexicano” derrotó al “español” 1-0 (gol de Carlos Garcés) en tiempos extras.  Y la fiebre de “Copas” (en el buen sentido) continuó: Copa “Centro Vasco”, primero  declarada sin ganador, pues en la final, con tiempos extras persistió empate 1-1 entre Asturias y América; pero días después se jugó de nuevo y Asturias ganó 1-0 al América.

Buena suerte tuvieron los equipos españoles en las copas de 1924.

            Tristemente fue en este torneo cuando por decisión de sus socios, el Reforma Athletic Club  retiró para siempre su equipo  de la Liga.  El club sin embargo ha continuado promoviendo el deporte y sigue existiendo después de más de 100 años, en sus instalaciones, en el límite entre el Distritro Federal y el Estado de México.
Nadie ha olvidado que fue factor importante para que la Liga se mantuviera activa en períodos difíciles de la Revolución.

            Así que en un ambiente saludable de paz y trabajo, el panorama para México y su fútbol parecía ser prometedor.  Así entramos a nuevas décadas, ligas, y crecimiento de la afición; y sobre todo  la aparición de buenos jugadores mexicanos.
Estaba cerca la tercera década del Siglo, que prometía más logros positivoa; pero…   ya se sentía en el firmamento mundial la triste  posibilidad de un nuevo conflicto mundial. .


            Los invitamos a seguir con nosotros la fascinante historia del fútbol mexicano y mundial.

lunes, 25 de julio de 2016

COMO LES IBA DICIENDO…               

Por Carlos F. Ramírez

En días pasados un grupo de cronistas deportivos del mundo, algunos  corresponsales  de publicaciones de otras naciones se reunieron a desayunar en un patio en las afueras de Nueva York y tuvieron a bien invitarme.
Allí estaban entre otros, Jorg Wolfrum del “Kicker” alemán;  Mamrud de Argentina,  Lester Silberman y Steven Torres de la TV de Nueva York; Hugo Cadelago argentino y Sean Singleton de Inglaterra.

En esa “torre de Babel” no hubo confusión porque todos nos centramos en discutir un solo tema: ¿no es verdad que la televisión ha ahuyentado de los estadios  a los verdaderos aficionados al fútbol,  o football, o fussball, o soccer…?  La discusión se centró en ¿cuál será el futuro del fútbol organizado en los estadios del mundo?
La mayoría de ellos tiemblan ante la nueva FIFA;   no faltó quien dijera con términos que sonaron a  Latino Americanos, como  “tan malo será el pinto como el Colorado”, traducción mexicana de lo que ellos expresaron con un “valdrá la pena que yo juegue con todo lo que sé,  si no van aficionados a verlos jugar en el estadio?

Discutimos y hubo pretextos y soluciones.  A mí me pusieron a pensar: realmente, ¿Cuál será el futuro del fútbol mundial con tantos impunes asesinatos callejeros;  increíble  enfrentamiento político de criminales de distintos colores y religiones;  y estadios cada vez menos llenos por la presencia de “hinchas” mal educados y violentos, que tristemente han confundido un juego de fútbol entre selecciones, con una Guerra entre ejércitos armadas con diferente bandera;  y que pasará ahora, después del desastre de FIFA y sus mundiales; y ahora con  la separación del país creador del “football association” de todos los demás países europeos?

No hay duda,  hace un par de años yo lo viví en el Mundial de Brasil, los aficionados o “hinchas” del mundial, son ahora mezcla de aficionados bien intencionados con bestias alcoholizadas destructivas; que asisten a partidos a desahogar su ira o intentan vengarse de un mundo que tal vez los ha tratado mal; no buscan quien se las hizo sino quien se las va a pagar.

Y les da lo mismo que sea en un bar o en las tribunas de un espectáculo donde solían asistir seres humanos,  damas y niños; ahora para felicidad de los comerciantes del  medios televisivo, la  audiencia conocedora, sana y pacífica prefiere quedarse en casa o ir al restaurante de su barrio para presenciar el partido de fútbol de la semana o del mes.  Esto da alegría a los medios televisivos; y claro, a los fabricantes y distribuidores de productos que durante el partido envían mensajes comerciales a un auditorio pasivo y mejor educado.


            O si no, amable lector, ¿cuándo fue la última vez que usted asistió físicamente a un partido de fútbol de su rumbo o ciudad?  Y sobre todo, ¿cuántas veces se ha atrevido a llevar a sus hijos o hijas a presenciar un partido en tribunas sin techo, aguantando el clásico sol de las tardes;  consumiendo refrescos o papas fritas a precio mayor del que usted pagaría por tenerlos en su casa, bajo techo o aire acondicionado?  En esa reunión que mencioné discutimos pero nunca encontramos más solución que decir: el fútbol está  hoy en una encrucijada muy peligrosa…

miércoles, 20 de julio de 2016


EL FUTBOL MEXICANO VIAJA AL EXTRANJERO

Por Carlos F.Ramírez


El fútbol como deporte fácil de practicar y disfrutar, iba avanzando en popularidad en el mundo.  Modestamente, el fútbol mexicano  apenas realmente tomaba vuelo internacional – no olvidemos que la Revolución Mexicana, acababa de terminar.

Algo interesante ocurrió a la mitad del Campeonato 1923-24.  En esos días, el embajador de México en Guatemala era Don Juan de Dios Bojórquez, profesionista  bien conocido en la política del México revolucionario.  Como parte de su labor de acercamiento, pensó que sería interesante que el primer equipo “netamente mexicano” enfrentara al fútbol del país hermano Guatemala.

La idea fue exitosa, tanto para la imagen internacional del país, como por los resultados deportivos obtenidos.  La delegación mexicana fue bien acogida y aplaudida por nuestros hermanos Guatemaltecos.

Así, la primera confrontación internacional del fútbol mexicano, la hizo el América;   cruzó por tren hacia la frontera Chiapas-Guatemala: primera vez que el fútbol mexicano jugaba en el extranjero.  Iba a disputar una que otra copa (no de las que usted mal pueda pensar); y felices de representar a México, los del equipo América que pudieron obtener permiso en sus trabajos, tomaron el tren a Guatemala a fines de diciembre de 1922.  El campeonato se suspendió por dos semanas.

Hicieron un papel excelente; disfrutaron el largo viaje por tierra (tren y autobús),
y el torneo se suspendió por dos semanas.  La delegación  cruzó  la frontera a Guatemala  por Chiapas. Fueron gratamente recibidos por el país hermano, donde ya se jugaba buen fútbol en su propia Liga.  Jugaron primero en la Capital del país hermano, una serie de tres partidos (en paréntesis los que anotaron por América):


 1o enero 1923: América 3 (Díaz Izquierdo, Adeodato López y Horacio Ortiz)
_________        Guatemala 2 (Mirondo, Kinhie)_____________________________
4 enero  Guatemala 3 (José Minondo 3)
 América 1 (Horacio Ortiz)_______________________________________________
7 enero: América  4 (Díaz Izquierdo, H. Ortiz y Adeodato López 2)
              Sel. Guatemala 1 (Minondo)________________________________________

Como ven, lo hicieron bien y ganaron una copa en disputa. Ya en camino de regreso en la frontera, jugaron un cuarto partido en Quetzaltenango, ansiosos de regresar a la Patria, perdieron el 12 de enero ante una Selección local, 2-3, anotando los goles Bruno Millán y Cummings.

Esa fue la primera experiencia del fútbol mexicano en el extranjero, que en mi opinión debía celebrarla  el Club América de alguna forma ahora que festejan su centenario, pues si duda fue anticipo de lo que ocurriría en años posteriores en confrontación con equipos extranjeros.

Como acabó el Campeonato 1923-24 será el tema de nuestro próximo comentario.


Tenga paciencia lector: esto apenas comienza…


América, primer equipo que representó a México fuera del país.