martes, 18 de abril de 2017

TIEMPOS DIFÍCILES PARA EL MUNDO Y EL DEPORTE

Por Carlos F.Ramírez

A menos que algo inesperado ocurra, el futuro del futbol mundial es difícil de anticipar.
Una vez más, el mundo está afectado por problemas políticos entre Estados Unidos, Rusia y otras naciones llamadas "poderosas".  Como ejemplo, es evidente que el retiro de Gran Bretaña de la Unión Europea es un golpe que provocara crisis difíciles de anticipar y resolver, no solo en el deporte internacional, sobre todo porque casi todos de quienes lo practican, están bien lejos de ser "amateurs" y que, juntos, afectan mucho el pensamiento y modo de vida de las poblaciones.

 Y para colmo, los gobiernos de muchas naciones están en plan de discutir y comandar, lo que nunca resolverá problemas de todo tipo.  Así como se intentó unir a Europa o crear una América unida, la realidad ha sido que es difícil (y a veces imposible) unir criterios, religiones y ritmo de vidas con la diversidad que hay en los países del mundo actual (religión costumbre, riquezas y pobrezas).
Por ello, es difícil decir cómo esta situación política influirá en el futbol internacional.  Va a afectar torneos y Copas tanto del Mundo como otras; y si llega a ocurrir, - Dios no lo permita - cualquier guerra mundial, grande o pequeña serviría como antes para afectar, limitar y hasta interrumpir juegos olímpicos, copas del mundo y otras manifestaciones del deporte.

No cabe duda que la política mal aplicada, siempre ha sido un obstáculo para el deporte en general.  En mucho contribuye el hecho de que para bien o para mal, los colores y nombre de las "Patrias" están íntimamente ligados con la celebración de eventos deportivos internacionales; tales como "campeonatos mundiales" y “juegos olímpicos".   Basta recordar que durante la II Guerra Mundial (1939-1945) no hubo manera de organizar, ni copas del mundo, ni Juegos Olímpicos.
Además, nos guste o no, el deporte se ha profesionalizado tanto que las selecciones de cada nación se mueven con dinero sustentado entre los límites de sus relaciones políticas; lo cual afecta la autorización y el dinero que se invierte en ligas y selecciones nacionales, que compiten en torneos internacionales, que como han llegado a verse, más que enfrentamiento deportivo, como uno entre naciones (como si fuera una guerra).

No tengo la menor duda que a menos que aparezca mentalidad civilizada, individuos preparados como líderes de naciones, que apliquen sentido común y se alejen del asesinato y dominación de los valores humanos (que es la característica de cualquier guerra), el futuro no solo del deporte sino de las naciones, está en una balanza muy delicada.  Ojalá el Creador los inspire y les recuerde que las dos horrendas guerras mundiales del Siglo XX, sirvieron no para unir a las naciones del mundo, sino para separarlas, además de destruir los valores principales de los países: la protección y mejoramiento de la vida de sus seres humanos, sin distinción de edades o sexos.

Recuerden que la última Guerra Mundial que se gestó y duro más de una década, destruyo millones de seres inocentes, niños y jóvenes, deportistas e intelectuales; de docenas de naciones, que luego tuvieron que revivir y reconstruir todo lo que perdieron, sin deberla ni temerla (sobre todo sus valores juveniles); y las consecuencias negativas duraron un periodo de tiempo más largo de lo que la guerra duró.   

La Paz Mundial es obligación de todas las naciones...y el deporte debe cooperar para lograrla.


viernes, 17 de marzo de 2017

ESPERAMOS QUE LA LIMPIA DEL FÚTBOL SEA PRONTA Y COMPLETA

Por Carlos F.Ramírez


Por muchas razones, quienes hemos vivido muy de cerca los rumbos complejos del futbol mundial, creemos que, a partir del Mundial de 1974 en Alemania, el ambiente del deporte en el mundo cambió, consecuencia de cambios políticos mundiales, que dieron nacimiento a un terrorismo que duró mucho tiempo.

Estuve en 1972 en los Juegos Olímpicos de Múnich.  Presencié muy de cerca la terrible masacre de 11 atletas de Israel, por un grupo terrorista bautizado como “Septiembre Negro”.  Diez miembros del Grupo “Septiembre Negro”, invadieron el sitio donde estaban los atletas de Israel; y mataron a 11 de ellos.  Ignoro por que los alemanes no tenían más control de seguridad, pues ese grupo había ya sembrado el terror en distintas partes de Europa. Y dos años más tarde, allí mismo se jugó la Copa del Mundo.  

Por diversas razones, ese Mundial de Alemania 1974 fue para mí como una advertencia (a la que no se hizo caso) del futuro del fútbol.  Allí comenzó la “era Havelange”, triste historia de una etapa de cuatro décadas, que culminó en 2014 el absurdo proceso de cambio horrendo, que había comenzado comenzó allí mismo, en Alemania, cuando el brasileño Joao Havelange (que en Paz descanse) y su equipo, tomaron las riendas de FIFA.  Nadie duda que esa etapa de dominación del deporte más popular del mundo, por parte de un grupo de personas, que demostraron no merecerla, se sustentó en manejos ocultos que tuvieron como base, un reparto no muy claro, de los beneficios materiales.

Aun cuando es el fútbol el deporte más popular del mundo, la codicia lo llevó tan lejos, que ya no pudieron ir más en contra del sabio dicho: “Tanto va el cántaro al agua, que se rompe”.  Uno a uno han ido cayendo culpables y asistentes de culpables que se han beneficiado materialmente con el fútbol lo han manchado por todas partes.  Quienes por momentos dudamos de que algún día ocurriría:  que quedaría limpio de esas manchas que ensucian un deporte favorito de niños, jóvenes y multitudes del mundo; que se pondría un alto a quienes obtuvieron ganancias mal habidas, hayan sido ejecutivos o sus patrocinadores …pues estamos contentos; pero con mucha cautela todavía, comenzamos de nuevo a creer que el deporte, sea de aficionados o profesional debe estar totalmente limpio de suciedad.


Que el Creador permita que este comienzo culmine en una limpia Mundial y total de quienes influyen en nuestro deporte favorito…Es justo que ocurra para los miles de millones de aficionados, jugadores, niños y jóvenes, cuyo apoyo al fútbol merecerá siempre el respeto.   

lunes, 6 de marzo de 2017

HA MUERTO RAYMOND KOPA

Por Carlos F.Ramírez

Triste noticia: otra gran estrella del futbol mundial acaba de fallecer en Francia: Raymond Kopa.
Nacido en Polonia y nacionalizado francés, Raymond Kopacepski es uno de los delanteros más inteligentes y creativos que ha tenido el futbol mundial. Además, como ser humano fue un defensor de los derechos del futbolista, siempre honesto, serio y profesional.

Lo vi jugar en el Mundial de Suecia, en un modesto pero excelente equipo que acabó en tercer lugar; él era ya el cerebro del ataque galo y en mucho se debe el éxito del centro delantero francés Just Fontaine (13 goles en 6 juegos, todo un record mundialista) al futbol inteligente de uno de los mejores delanteros en la historia del futbol, como fue Kopa.

Para mi gusto ha sido uno de los 12 delanteros mejores que ha tenido el futbol.  Su habilidad para eludir rivales y sobre todo sus pases casi perfectos, fue parte de la histórica delantera del Real Madrid, junto con Rial, Di Stefano, Puskas y Gento.  A pesar de que Di Stefano no aceptaba que le quitaran su imagen de ser "el mejor delantero del mundo" (como él lo decía), lució en ese Real Madrid, importante su presencia en los tres títulos que los "merengues" ganaron entre 1957 y 1959; sin duda uno de los mejores equipos en la histoia del futbol mundial.

Recuerdo haber hablado con Frenc Puskas en un evento de la IFFHS en Alemania en 2002.  Hablamos de su carrera y me dijo, "Kopa era más inteligente jugador que Di Stefano.  Más que mi apoyo en esa delantera, el que trabajaba mejor en organizar el ataque fue Raymond Kopa.  El problema era que Di Stefano no aceptaba que nadie dijera que había alguien mejor que el"
Retirado del futbol profesional, Raymond Kopa  jugó futbol en ligas amateurs hasta que cumplió 70.
Con su muerte, se va uno de los mejores delanteros que ha tenido el futbol mundial.  Que descanse en paz...


Raymond Kopa

viernes, 3 de marzo de 2017

LA LIGA DE MÉXICO, SE ESTANCARÁ POR SU ABSURDO FORMATO

Por Carlos F.Ramírez

Le pido al lector disculpas por haberme desviado brevemente del problema del fútbol mexicano en lo que concierne a su posición en el mundo.  Consideré importante recordar cómo nació el fútbol en México y que el juego sigue jugándose con las mismas reglas británicas, y los cambios sobre los años han sido realmente más de adaptación al progreso educacional y económico de los países, más que a cambio de lo básico.  Tal vez esta es la razón por la que el fútbol es tan popular en el mundo.

Pero hay algo que considero importante señalar: el enorme beneficio que está dejando, no tanto al comercio del País sino a la televisión de habla española de los Estados Unidos.   Momentáneamente dejé a un lado mi desacuerdo que, desde su incepción, tengo por los absurdos medio campeonatos.  No solo son antideportivos, sino que solo favorecen a los propietarios de equipos; han cerrado la puerta a lo que pudo haber sido una de las ligas profesionales más importantes del mundo.

Nadie duda que el futbolista mexicano ha progresado, no así la administración del fútbol mexicano.  Es injusto para los aficionados de un país que han mostrado ser leales aguantadores a los errores como se ha manejado el fútbol.  Esto ocurre en una nación que rompió “récords” de asistencia e ingresos cuando organizó dos veces la Copa del Mundo.  En mis contactos, siempre he encontrado que nadie en el mundo puede entender por qué el fútbol de un país como el nuestro, sigue insistiendo en jugar medios campeonatos y no ha logrado ser reconocido.

El jugador mexicano vive cada 6 meses, la entrada y salida de jugadores, entrenadores y hasta directivos importados de otros países, la mayoría mediocres que solo duran seis meses en el puesto.  Hasta ahora, no he conocido un directivo responsable del manejo de nuestro fútbol, que explique por qué más del 75% de esos importados no duran en nuestro fútbol. 

Tampoco me han podido explicar si los medios torneos son tan exitosos como nos lo han hecho creer, puesto que no han servido para conservar al buen futbolista mexicano; la mayoría de los mejores han emigrado; varios no han durado en otros países porque su preparación y experiencia  no los hizo figuras importantes como para que algunos clubes europeos quieren conservarlos.

Cierto que algunas veces esto tiene que ver con la “nostalgia” que algunos jugadores sienten por su país; pero básicamente, algunos clubes europeos, no tienen mucho interés en conservarlos; en vez de pagarles bien, prefieren venderlos a otras ligas, por el dinero que recibe el club.  Un directivo de un importante club europeo me decía, “tengo décadas como directivo, he contratado jugadores de muchos países, pero no hay negociaciones más fáciles que tratar que con directivos mexicanos…”

Uno lo entiende pues al cabo la responsabilidad financiera de algunos dueños de equipo es solamente por seis meses.

A eso agreguemos que cada vez más el público mexicano ha dejado de ir al estadio en la proporción que iba antes (considerando el incremento de población). Hoy los “aficionados” se conforman con ir a su restaurante favorito donde sirven comidas domingueras para cientos (¿o miles?) de fanáticos que comen y presencian el partido en el televisor del restaurante.

El lector tiene que aceptar que un porcentaje elevado de los actuales dueños de equipo en la Liga Mexicana, saben que es buen negocio vender su mercancía a la televisión (o que tienen el equipo porque además tienen su propio canal de TV); o porque están ligados con medios de comunicación en español de Estados Unidos, considerando que comparado con lo que reciben de los patrocinadores de EE.UU., son “migajas” lo que pagan a los negocios mexicanos.  

El tema seguirá siendo tratado en este espacio cuando lo creamos conveniente.

Entre tanto, piense el lector en la realidad del fútbol en México y eso que no he tocado la absurda regla del 10/8 que está impidiendo el crecimiento del futbol mexicano a corto plazo ya que no habrá clubes interesados en invertir en la cantera.

martes, 21 de febrero de 2017

DEJEMOS DE INCULCAR A LAS NUEVAS GENERACIONES QUE EL DEPORTE SOLO ES DINERO

Por Carlos F.Ramírez

Aprendí de mis padres y maestros, que la verdad y la honradez deben ser siempre la base de conducta en cualquier actividad humana, desde luego incluyendo la administración del deporte más popular del mundo: el fútbol.  Ese deporte que quien esto escribe y todos sus seguidores hemos soñado y practicado desde niños; y aprendimos a gozarlo y respetarlo a medida que crecimos. 

Pero ocurre, que al paso del tiempo, lo que era originalmente un ejercicio sano y diversión entretenido, fue creciendo en popularidad, que como ayudó mucho a su difusión, también se convirtió para muchos en  tentación de convertir el aspecto deportivo en un negocio, llenando los bolsillos con dinero, alejándose del objetivo original:  “mens sana in corpore sano”, etc., una diversión de multitudes, al alcance de niños y jóvenes;  etc.; y convertirlo rápidamente en  negocio de compra-venta exagerada de discutidos valores humanos, que normalmente solo dan ganancias financieras a quienes no lo practican…

¡Ojo, lector!  No estoy en contra del fútbol-negocio.  Pero como en todos los negocios, surgen tentaciones debido a ese intenso flujo de bienes materiales que generalmente surge y atrae, convirtiendo lo que era entretenimiento de multitudes, para convertirlo solamente en negocio.  Hoy, las ligas de fútbol en muchos países, solo están interesadas en ganar dinero.  Y se filtraron para “reeducar” a muchos que primero habían dirigido la Copa del Mundo por “romanticismo”, a convertirla en un Carnaval Económico, donde no hay romanticismo del fútbol por el deporte mismo, pero si muchas oportunidades para ganar dinero explotando voluntades.

Desde fines del siglo pasado hasta el presente, la Copa del Mundo se ha convertido (así como tristemente muchas ligas del mundo), más que competencia deportiva, en un mercado de negocios, donde el objetivo principal es ganar la mayor cantidad de dinero posible.  Y claro, este es un contagio tal que políticos, directivos de asociaciones y clubes, etc. (y hasta algunos jugadores) creen que el fútbol es solo un negocio y no un deporte.   Actitud contagiosa, como una enfermedad que se extiende no solo a niños y jóvenes, sino a muchos adultos, padres de frustrados profesionistas que traerán al hogar dinero, mucho dinero, jugando al fútbol.

Entiéndame lector, no estoy en contra del profesionalismo sino por estar acabando con el concepto de “deporte por el deporte mismo” o “mens sama in corpore sano” Estamos educando a las nuevas generaciones, para que crezcan pensando que solo se justifica la práctica del deporte si les sirve para ganar más dinero; y no solo para buscar mejoramiento físico y mental.  Tristemente estamos justificando el dicho que “la historia se repite”: es lo mismo que ocurrió cuando apareció el materialismo que acabó con los Juegos Olímpicos de la antigüedad y dio nacimiento a una etapa de guerras y retroceso.


Y es que todo ejemplo es contagioso; ese cambio negativo se siente ya no solo en FIFA y ligas profesionales; llega al deporte escolar, a canchas de deportistas “amateurs”, y fue la forma como FIFA manejó la copa del Mundo desde fines del siglo pasado hasta el presente.  El materialismo que crea solamente podredumbre en, no solo en el deporte, sino también en la sociedad. 


lunes, 13 de febrero de 2017

El ORIGEN DEL FUTBOL EN MEXICO NOS LLEVARÁ AL FORMATO ANTERIOR DEL CAMPEONATO DE LIGA

Por Carlos F.Ramírez

Curiosamente, el comentario anterior donde insistí que fue un error aceptar el sistema de “medias ligas” y que comenzó en el fútbol mexicano desde fines de 1996, me enfrentó con varios aficionados que me preguntaron por qué lo critico.  Les dije, si ese sistema fuera correcto, ya lo hubieran adoptado todas las ligas del mundo.

Por favor amable lector, no me llame terco o mal mexicano por criticar la forma como se juega la Liga en nuestro país; pero no dejo de pensar que si eso de los “medios campeonatos”, a decidir todo en una antideportiva liguilla fuera valioso, ya lo habrían adoptado todas las ligas del mundo.

El deporte sea profesional o de aficionados, debe basarse en igualdad de condiciones, de reglas, de escenarios, de controles; nunca creando situaciones que favorezcan solamente a parte de los competidores. Tal vez el lector no sabe la situación que llevó al fútbol mexicano a adoptar el antideportivo “torneo corto” y su “liguilla”.

Me van a permitir remontarme al inicio de la liga.  El fútbol lo trajeron a México como todos sabemos los ingleses que ayudaron al gobierno mexicano a iniciar su industrialización.  Los primeros partidos se jugaron en la Capital en 1895, en terrenos baldíos cerca de la Estación Colonia del Ferrocarril; en la Calzada de La Piedad; y en Pachuca, en el velódromo de la ciudad.
Técnicos mineros ingleses de la Compañía Real del Monte de Pachuca formaron el primer equipo de fútbol en 1900.  Trabajaban en las minas de Santa Gertrudis, La Blanca y Real del Monte.

También se jugó originalmente en Orizaba.  Allí fueron técnicos textiles británicos que en 1898 trabajaban en la fábrica “El Yute” de Santa Gertrudis, quienes lo jugaron en terrenos baldíos, pero pronto Mister Hatirtton, gerente de la empresa CIDOSA, donde trabajaban les ayudó a formar un equipo: el Orizaba Athletic Club en 1902.    

Pero fue en la Capital, donde estuvo el grupo mayor de súbditos ingleses que trabajaron en México en esa época; y claro, practicaban el deporte y en especial su “Football Association” que ellos crearon. 

En la Capital, se fundó el 20 de marzo de 1894 el Club Reforma Athletic Club, cuya sede había sido construida en terrenos donados por el gobierno capitalino, donde hoy está el Club Deportivo Chapultepec: Mariano Escobedo y Reforma.  Tenían campos de tenis, cricket, golf, polo, y una cancha de “football association” de 120x65 metros.

Además, casi al mismo tiempo de la fundación del “Reforma A.C.” nacieron el “British Club”; y en el entonces pueblo aledaño a la Capital (San Pedro de los Pinos), otro grupo fundó en 1894 el “México Cricket Club”, que en 1906 cambió de nombre por “San Pedro Golf Club”; un año más tarde, ambos se fusionaron y nació el “México Country Club”.

Pero no fue eso todo.  Los británicos siempre activos en el deporte, fundaron el
“Puebla Athletic Club” que estuvo activo entre 1904 y 1907.  Luego en la Capital del país, nació el Popo Park Co. Football Club, que patrocinó una empresa empacadora de alimentos ubicada en San Antonio Abad.  Allí estuvo su cancha por un tiempo.
El entusiasmo y seriedad de los británicos por el deporte, los llevó a iniciar el primer campeonato de fútbol asociación de México, que se jugó del 12 de octubre de 1902

a enero de 1903.  En comentario posterior en este mismo espacio, comentaremos la época histórica de las primeras ligas de “Football Association” que fue cuando nació el juego del fútbol en México.  Seguiremos con esta corta historia…

lunes, 30 de enero de 2017

FUTBOL MEXICANO: “PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO”

Por Carlos F.Ramírez

Parece que fue ayer, pero se han cumplido dos décadas desde que alguien que estaba interesado más en el dinero que en el fútbol (de cuyo nombre no quiero acordarme) convenció a la Federación Mexicana de Futbol (o más bien a quienes solo veían el fútbol como explotación de un negocio), a convertir la Liga en el absurdo torneo que es hoy,  olvidando que en todo el mundo (a excepción de Argentina), se sigue jugando a dos vueltas, cumpliendo con  el deportivo concepto de  jugar a visitas recíprocas todos contra todos, 50% como local y 50% como visitante; y el que ganara más puntos después de todos esos partidos era el campeón, y punto.

Estoy seguro que los buenos aficionados al fútbol rechazan el concepto de Campeón de “liguillas”, ya que con eso muchos se alejaron de ir al estadio donde ya no hay nada deportivo que gozar; al equipo que acabó en primer lugar con más puntos que nadie, eso no le sirve para ser campeón: tiene que ir a la antideportiva “liguilla” por el título.  Ese absurdo sistema ha servido para prolongar el contrato de uno que otro entrenador “vividor”, especialmente los que importan de otros países, en vez de “arriesgarse” contratando mexicanos. 

Por eso, algunos de los llamados “clubes” (que en vez de socios tienen “porras” financiadas para gritar los días de juego) distan mucho de ser organizaciones deportivas.  Son meramente negocios (además, la mayoría mal administrados); el resignado público mexicano no tiene más remedio que ver algunos juegos por la televisión, que para colmo no siempre son los más importantes.  sino los que eligen anunciantes, que solo los usan para enviar mensajes comerciales, más que para presenciar un evento deportivo.

 ¡Ojo! Yo no tengo nada en contra del comercio; pero si mucho sobre la forma exagerada como se aplica en el fútbol mexicano.  Ya de por sí el buen aficionado considera los “medio campeonatos” difíciles de aceptar; uno siente que el fútbol mexicano, era antes una justa competencia deportiva, todos contra todos dos veces, una de visita otra como local; así era la liga en México, y así se sigue jugando en la mayoría de las ligas del mundo.  (por alguna razón será); honestamente es difícil aceptar llamar campeonato de liga a los medio torneos de nuestro fútbol.    

No critico el legal derecho de comprar anuncios en un deporte profesional; pero sí considero absurdo el enfrentamiento creado en medios de difusión donde un narrador funciona obligado a exagerar y no criticar el juego del equipo cuyo propietario es quien paga la transmisión.  Hay quien dice que el estómago está antes que el corazón; pero, aunque algunos narradores intentan esconder ese propósito, es claro que evitan criticar al equipo cuyo dueño directa o indirectamente, les paga por sus servicios “profesionales” (?)
Anualmente, como miembros de quienes votamos en Pachuca para el Salón de la Fama, vienen a México un par de amigos míos, uno inglés el otro alemán y   entienden bien el español, y los he invitado más de una vez a presenciar un partido de liga mexicano, se doblan de risa cuando alguno de los narradores o exagera el gol del equipo cuyos dueños pagan por la narración; o critican al rival por cualquier jugada insignificante.

Conste que entiendo el dilema de esos narradores, que claramente titubean antes de criticar (o justificar) errores de jugadores del equipo que pertenece a la firma comercial que patrocina la transmisión (o peor todavía, que es propietaria del equipo que juega en su estadio).  Saben que, si no hablan bien del equipo o critican sus errores, de alguna forma tendrán problemas con quien paga por la transmisión.
Es cierto que algo similar ocurría en tiempos anteriores, pero con el crecimiento del valor comercial del fútbol, ahora es más notorio y a la vez, más absurdo.

Me pregunto si alguien está pensando en convencer a los dueños de equipos del valor de la verdad en el fútbol.  Pero me temo que en tanto que la liga mexicana se juegue para ganar el derecho de ir a una liguilla y no para ganar un título, - o sea mientras sean “liguillas” y no un torneo a visitas recíprocas como lo es en todo el mundo, seguirá activa la absurda comercialización.  Y es una lástima…